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Ingeniero en Industrias Alimentarias de la Universidad Nacional Agraria La Molina, pero que se dedica a un montón de cosas, como escribir en sus ratos libres. Gusta de política, economía, fútbol, música, entre otros. Hobby principal: investigación histórica, principalmente a la Guerra con Chile, aunque también investiga sobre el desarrollo de las empresas peruanas en la actualidad. Es coautor del libro "La Última Resistencia. La batalla en el Morro Solar de Chorrillos el 13 de enero de 1881". Si desean adquirirlo, escribir al e-mail elinaresm@hotmail.com

viernes, 10 de diciembre de 2010

El combate del Callao del 11 de diciembre y el buque chileno Angamos

El 11 de diciembre de 1880 se realizó el último combate entre los buques chilenos que bloqueaban el Callao y las defensas peruanas del puerto. Este combate también fue importante porque el transporte artillado chileno Angamos perdió su cañón, uno de retrocarga y largo alcance que era nuevo y no estaba en uso ni siquiera por la Royal Navy, hecho que determinó que la Chile paralizara los bombardeos al Callao, pues no lo hizo más.

El Callao había sido bombardeo los días 9 y 10 de diciembre por el crucero chileno Angamos, pero cuando se inició el bombardeo del 11 salió a enfrentársele la pequeña escuadra peruana para obligar al buque chileno a retirarse pero que culminó con la pérdida de su único cañón.

Bahía del Callao en 1879
Acuarela de Rudolph de Lisle


El Angamos
El Angamos era un transporte artillado con andar máximo de 14 nudos que fue comprado por Chile en 1879 y había sido acondicionado para llevar un cañón de largo alcance, tanto así que podía atacar a los puertos peruanos sin ser alcanzado por los cañones que los defendían. El historiador inglés Clement Markham, describió que tan poderoso era el Angamos así como también la pérdida de su cañón de la siguiente manera:

“El Angamos ha demostrado al ventaja del uso de cañones de largo alcance. Ella fue originalmente un crucero irlandés llamado Belle of Cork; y era muy notable que tal buque era capaz de atacar fuertes fortificaciones con perfecta impunidad. Poseía dos desideratas de un eficiente buque de guerra, velocidad y una pieza de largo alcance. Su único cañón era uno de retrocarga Armstrong de 180 libras y 8 pulgadas. Con esta arma era el terror de las baterías de Arica y Callao, y si ella se hubiera enfrentado con buques enemigos, con su velocidad superior hubiera seleccionado y regulado su misma distancia. Esto la hacía un formidable antagonista, inclusive para un blindado. Aunque la escuadra Inglesa tenía en esa época en el Pacífico buques artillados con cañones de 12 y 18 toneladas, no había ninguno que podía competir con el Angamos en velocidad o alcance de tiro; y no había nadie que pudiera controlar sus acciones una vez que hubiera ganado altamar. Ella hubiera hecho pasar un rato desagradable aún para buques como el Triumph o el Shannon, y en cuanto a un enfrentamiento con buques como el Thetis o de la clase Pelican, o aun los buques llamados “gemas” como el Turquoise, las oportunidades hubieran sido muy favorables para el crucero. El cañón del Angamos sin embargo, no era perfecto. Después de hacer una gran cantidad de destrozos a lo largo de la costa, de repente, después de un disparo, retrocedió tan violentamente que se salió de la cureña y se fue al agua. Eso fue el 11 de diciembre y al sexto disparo del día. Eso se debió probablemente no sólo al gran número de veces que había sido disparado (380 en 10 meses), sino también a la gran carga de pólvora que usaba. Al principio se pensaba que el cañón había estallado y había caído en dos piezas, pero la pieza entera puede haber retrocedido a través de la bobina del muñón. Desgraciadamente se hundió en aguas profundas y la posición era incierta, así que la exacta naturaleza del accidente no ha sido comprobada...” (1).

La fragata de guerra inglesa Turquoise
Acuarela de Rudolph de Lisle

El cañón del Angamos fue similar al usado después por los blindados Huáscar, Cochrane y Blanco Encalada. En un manual de artillería chileno de la época encontramos los siguientes datos de ese cañón (2):

Calibre: 8 pulgadas
Peso nominal: 11½ toneladas
Preponderancia: 100 libras
Largo del ánima: 17 pies 4.5 pulgadas
Largo del rayado: 13 id. 6 id.
Largo total: 18 id. 4.7 id.
Número de estrías: 23
Espiral, aumentado desde: 1 en 150 en la culata a 1.45 a 8 p.s. de la boca, lo restante 1 en 45

Peso de proyectiles
Metralla: contiene cada tarro 432 balas, pesando cada una 4 onzas, embutidas en una mezcla de arcilla i arena, 180 libras
Granada enfriada sin carga estalladora, que se emplea como bala sólida, peso: 177 libras
Granada común vacía: 168 libras
Granada común con 12 libras de carga estalladora y saquete: 180 libras
Granada enfriada vacía: 177 libras
Granada enfriada con 12 libras de carga estalladora y saquete: 180 libras
Shrapnel, con balas de 7.5 por libra i 10 onzas pólvora F.G.: 180 libras

Velocidad en la boca con proyectiles de peso 180 libras

Con carga excepcional de 100 libras y granada de 180 libras:
Velocidad: 2155 pies/segundo
Energía total: 5797 pies/tonelada
Energía por pulgada de circunferencia: 230.6 pies/tonelada

Con carga máxima de 90 libras y granada de 180 libras:
Velocidad: 2027 pies/segundo
Energía total: 5128 pies/tonelada
Energía por pulgada de circunferencia: 204 pies/tonelada

Con carga ordinaria de 65 libras y granada de 180 libras:
Velocidad: 1605 pies/segundo
Energía total: 3215 pies/tonelada
Energía por pulgada de circunferencia: 128 pies/tonelada

El alcance máximo del cañón era de 7700 yardas (casi 7 Km, , mientras los cañones del Callao tenían alcance máximo de 4 Km).

Según el mismo manual:

“Este cañon es capaz de perforar planchas de fierro batido sin respaldo de 16 a 18 pulgadas (según la calidad de la plancha). Se le puede considerar también capaz de perforar planchas de blindaje de 14 a 15 pulgadas de grueso, sostenidas por el respaldo usual, con 1½ pulgadas de fierro interior, hasta las 250 yardas, o planchas de 8 pulgadas, montadas de la misma manera, hasta las 3,000 yardas” (3).

El Combate

El relato del corresponsal R. G. Rossel del diario “La Patria” fue el siguiente:

“Hoy hemos tenido oportunidad de presenciar un reñido combate, sostenido por nuestras dos lanchas, “Arno” y “Urcos”, contra toda la escuadra chilena.

A la 1 p.m. el “Angamos” se separó de su fondeadero en el Cabezo de la Isla de San Lorenzo y avanzó hacia el puerto, á colocarse en el lugar que acostumbra.

A la 1.40 p.m. la batería Arica hizo un tiro sobre el “Angamos”, el que contestó en el acto con un disparo dirijido como siempre sobre el Dársena. Con intervalos de 5 minutos continuó disparando hasta seis disparos, todos sin éxito de ninguna clase.

A las 2.35 el “Atahualpa”, que se había apresurado á caldear su máquina, salió del Dársena, avanzando resueltamente contra el enemigo. No obstante la lentitud de su marcha, su presencia sola bastó para que el “Angamos” se pusiera inmediatamente fuera de tiro y para que el resto de la escuadra enemiga comenzara á ponerse en movimiento.

Las lanchas “Arno” y “Urcos” salieron prontamente del Dársena. Avanzaron más de mil quinientos metros y acometieron a la “Pilcomayo” que trataba de defender el “Angamos”.

Por este momento, el grueso de la escuadra enemiga, es decir, el “Huáscar”, “Chacabuco”, “Princesa Luisa” y “Toro”, rompieron a la vez sus fuegos sobre el “Atahualpa” y nuestras lanchas. El tiroteos e hizo muy repetido. Todos los proyectiles enemigos caían al agua sin causar ningún daño.

Como nuestras lanchas acometieron con una resolución admirable, á medida que avanzaban, se retiraba el enemigo. Poco á poco fue alejándose hasta ponerse á más de doce mil metros.

Desde allí hacían un nutrido fuego, contestando siempre con gran regularidad y precisión nuestras lanchas.

El “Arno” llevó su atrevimiento hasta dirijirse sola hacia la Isla de San Lorenzo contra un transporte allí fondeado, aprovechando de que el “Huáscar” y demás buques, se habían colocado muy al Norte.

El atrevimiento del “Arno” amedrentó al transporte, que comenzó á avivar sus fuegos. Toda la escuadra viró entonces á prisa, dirijiéndose en su protección. Esto obligó al “Arno” á retirarse.

A las 4 p.m., cansado el enemigo de sus inútiles esfuerzos, abandonó el combate, dejando dueñas del campo á nuestras lanchas victoriosas.

En la retirada, la batería “Piérola” hizo dos magníficos disparos sobre el “Huáscar”, el que en el acto apresuró su marcha.
Durante el combate, el enemigo ha gastado ciento cinco proyectiles… “. (4)

Otra interesante versión peruana del combate es la del parte oficial del Capitán de Puerto del Callao al Comandante General de Marina:

“…A la 1 ¼ p.m. se desprendió del cabezo de la isla de San Lorenzo el transporte chileno “Angamos” sobre la bahía de este puerto y a continuación y el mismo rumbo la corbeta “Pilcomayo”. Colocado el “Angamos” en el centro de la bahía y a la distancia de 8,000 mt más o menos del Dársena rompió sus fuegos a la 1 ½ p.m. habiendo caído el primero fuera del Dársena, el 2º en la población, el 3º por la popa del “Marañón” en el agua, el 4º muy corto, el 5º ídem, el 6º cayó por el canal en el agua, y el 7º por la popa del “Atahualpa” en el agua. Desde el primer tiro de la “Angamos” nuestro monitor “Atahualpa” zarpó de su fondeadero, salvó las palizadas y continuó saliendo hasta la distancia de 3 millas más o menos; y cuando llegaba a esta distancia fue el 7º tiro del “Angamos” el que inmediatamente se abrió más afuera colocándose respecto del dársena como 10,000 metros en cuyo punto se mantuvo sin hacer un tiro más. En esta evolución le siguió la “Pilcomayo”. Las lanchas nuestras “Urcos” y “Arno” acompañaron al “Atahualpa” y al aguantarse el monitor ellos continuaron yéndose más afuera al extremo de que el “Arno” le hizo un tiro a la “Pilcomayo” que se fue muy inmediato. Cuando esto sucedía eran las 2 p.m. hora en que se movía el “Huáscar”, Chacabuco”, “Toro” y “Princesa Luisa”, todos con rumbo al norte y en auxilio del “Angamos” y “Pilcomayo” que ya se batía la segunda con las lanchas. A las 2 ¼ p.m. rompió sus fuegos el “Huáscar” y el “Toro” sobre nuestro monitor “Atahualpa”, generalizándose de este modo el combate entre los buques dichos menos el “Amazonas” que permaneció mudo. De los tiros hechos por los buques chilenos sobre nuestro monitor algunos y la mayor parte sobre nuestras lanchas son del “Angamos” 7 tiros, “Huáscar” 15, “Pilcomayo” 60, “Chacabuco” 4, y “Toro” 19 que suman en todo 105 tiros. Nuestro monitor sólo ha hecho 2 disparos con cañones pequeños, la lancha “Urcos” 3, “Arno” 11, la batería “Pacocha” 2, del Dársena 1 y de la Batería “Piérola” 2, que suman en todo 21 tiros. En el tiempo del combate nuestras lanchas han maniobrado en distintos sentidos hasta el extremo de que la lancha “Arno” se dirigió al cabezo y le hizo un tiro al transporte “Matías Cousiño” aunque corto. De este modo ha terminado el combate de la fecha que se puede decir que ha tenido lugar entre la escuadra bloqueadora chilena y las lanchas “Arno” y “Uricos” a las 4 p.m. hora en que la “Chacabuco” hizo señales a los demás buques. El último tiro fue hecho por la batería “Piérola”, que como el primer tiro de ésta misma fueron muy cerca del “Huáscar”. El monitor “Atahualpa” y las dos lanchas han regresado a su fondeadero…” (5)

La información chilena publicada sobre el combate se centra en la pérdida del cañón del Angamos. El contralmirante Galvarino Riveros, Jefe de la escuadra chilena, escribió lo siguiente en su parte oficial al Ministro de Guerra y Marina en Campaña:

“El 11 se renovó el bombardeo; pero al ir a tomar colocación, noté que el monitor “Atahualpa” i dos lanchas que se mantuvieron a su costado, i dos mas que operaron independientes, salian del dársena, por lo cual, con los otros buques, me dirijí al punto donde se encontraba el “Angamos”.

Comprendí que el objetivo de esta salida tendria por objeto distraernos i evitar que se disparase sobre el dársena, por lo cual el “Angamos” siguió disparando sobre ella, mientras el “Huáscar” lo hacía sobre el monitor.- Después de cinco disparos del “Angamos”, algunos bastante felices, al disparar el sesto, el cañon desapareció, no quedando de él sino el anillo de los muñones.

El cañon no reventó afortunadamente, pues ese accidente habría causado innumerables desgracias, según todas las apariencias; el cañon se cortó en el tubo interior de acero, precisamente en la medianía del refuerzo de los muñones, lanzando sobre estribor la parte que mira al brocal i sobre babor de la culata. La sección del grano que ha quedado a bordo, demuestra, además, que el tubo interior que fue lanzado sobre babor, corrió primeramente sin arrastrar los refuerzos superiores en los primeros momentos, llevándolos enseguida consigo para tocar la parte trasera de la esplanada i saltar en seguida al agua, destruyendo una parte de la amurada a babor i a popa del portalon…

… Sensible es que no hayan quedado a bordo las demás partes del cañon para estudiar las causas que hayan producido el accidente de que me ocupo; pero no creo sea aventurado decir que el cañon tenia defectos de construcción. Examen más detenido podrá destruir o corroborar el anterior aserto; pero es indispensable dejar aquí constancia que la carga ha sido la de reglamento, una sola granada…

El accidente a que me refiero causó la muerte instantánea del teniente 2° don Tomás Perez, de la dotación del Huáscar, que accidentalmente se encontraba a bordo, i la del cabo de cañon, timonel Jose del C. Jagusto; el cadáver del primero ha sido debidamente preparado i entregado al señor comandante del “Angamos”, como también los objetos de su pertenencia, para ser entregados a su familiar. El del segundo ha sido enterrado en el lugar destinado a los fallecidos de nuestros buques…” (6).

Además de los 2 muertos, hubo 13 heridos.

La importancia de la pérdida del cañón del Angamos

El crucero chileno Angamos
Álbum Gráfico Militar de Chile de José Bisama Cuevas

El hecho que el Angamos haya perdido su cañón de largo alcance tuvo como consecuencia inmediata la paralización de los bombardeos del Callao. La noticia de este hecho incluso fue comentada en el extranjero, como así lo muestra el siguiente despacho para el New York Herald desde Panamá fechado el 4 de enero de 1881:

“… La escuadra chilena que está al frente del Callao, no ha bogado con mucha fortuna últimamente. El famoso cañon Armstrong del “Angamos” reventó el 11 de Diciembre, é igual fracaso sobrevino al cañon de 200 libras del “Huáscar”. La pérdida del “Angamos” es un verdadero desastre, pues él era una formidable pieza de artillería. La recamara del cañon voló en pedazos llevándose delante á varios hombres, entre ellos, según dicen, a Mr. Slater, representante, de la casa que fabricó la pieza. El “Angamos” siguió hacia el sur para ser compuesto. Los chilenos han perdido dos lanchas a vapor en los últimos ataques contra el Callao, y sufrido pérdidas considerables entre muertos y heridos”. (7)

Como se lee, el despacho también se refirió a la pérdida de dos lanchas chilenas, que fueron la Janequeo y la Fresia, en los combates del 25 de mayo y 6 de diciembre de 1880 respectivamente. La noticia del cañón del Huáscar se refiere a la siguiente comunicación que el capitán de fragata Carlos Condell, comandante de dicho blindado chileno, escribió al Comandante en Jefe de la escuadra chilena:

“Tengo el honor de poner en conocimiento de V.S. que con motivo de los últimos disparos hechos con los cañones de la torre de este monitor el 11 del corriente, cuando en cumplimiento de la orden de V.S. hice uso de uno de ellos con carga máxima contra el monitor “Atahualpa” i lanchas enemigas, se resintieron las sobremuñoneras del cañon de la derecha, apareciendo, como V.S. ha tenido lugar a notarlo, dos rasgaduras en cada una de ellas, lo que, a mi juicio, hace peligroso el uso de los cañones antes de cambiarlas.

En el cañon de la izquierda, aunque no existe el mismo grave daño, puede notarse en una de ellas indicios de rasgaduras, la que aumentará, sin duda, al usar igual carga.

Con motivo del lamentable suceso ocurrido el 11 del presente a bordo del crucero “Angamos”, creo oportuno llamar la atención de V.S. sobre la mui poca confianza que merece la nueva artillería que monta este monitor, sobre todo cuando principia a notarse los mismos efectos destructores que dieron tan fatales resultados; un caso parecido en este buque, a mas de la pérdida de vidas, destruiría, a mi juicio, la torre, inutilizando el principal elemento de ataque i defensa con que cuenta este monitor, pues si en el “Angamos” no fueron de mayores proporciones los efectos destructores, es por no haber encontrado el menor obstáculo al desaparecer el cañon, pero no sucedería lo mismo en una torre que opondría poderosa resistencia a los gases de la pólvora i partes del cañon.

Creo, asimismo, la conveniencia de suspender, por ahora, los bombardeos parciales, pues el uso frecuente de cargas máximas, únicas con que se puede ofender a la Dársena fuera de tiro, destruye lentamente el material, consiguiendo mui inciertos resultados en nuestro favor en cambio de perjuicios consiguientes al constante uso de un sistema nuevo de cañones que somos los primeros en experimentar i que tan pésimo resultado se ha obtenido. En consecuencia, después del accidente ocurrido al “Angamos”, i sin atreverme a determinar definitivamente las ventajas o desventajas que ofrece el nuevo sistema de cañones, nos queda el derecho de juzgarlo según nuestro criterio, sin dejar de tomar todas aquellas precauciones conducentes a evitar mayores desastres, concluyendo con que debe hacerse uso, lo menos posible, de la carga de 90 libras, la que se necesita para bombardear al enemigo, quedando fuera del alcance del tiro de este” (8).

El blindado Huáscar con bandera chilena
Acuarela de Rudolph de Lisle

Al día siguiente del combate, el capitán de fragata Oscar Viel, comandante de la división naval chilena que bloqueaba el Callao, formó una comisión conformada por los comandantes de la Pilcomayo y el Angamos, Carlos Moraga y Luis Ángel Lynch, además del ingeniero 1° de este último buque, David Glover, para que informen la causa de la pérdida del cañón. Ese mismo día esta comisión escribió su informe, en donde expresaba que era difícil determinar inmediatamente una explicación científica y que el cañón entero no hizo explosión, sino que entero despareció en la dirección de la culata, dejando solamente el anillo de los muñones (9).

El contralmirante Stirling, Jefe de la escuadra británica en el Pacífico, solicitó al comandante chileno Viel permiso para extraer del fondo del mar el cañón del Angamos y entregarlo a Chile una vez concluida la guerra, permiso que le fue otorgado (10).

Debido a este incidente, la empresa Armstrong ofreció reemplazar el cañón del Angamos por otro de la misma clase sin costo alguno para Chile y también enviaba por su propia cuenta al ingeniero Slater para hacer una inspección de dicha artillería que dicha empresa había vendido a Chile (11).


Notas
(1) Clements Markham, The war between Peru and Chile, 1879-1882, pp. 220-221. Londres: 1882.
(2) Instrucciones para el uso I conservacion de la artillería Armstrong de marina i costa de c.b.i.c.c. i del cañon Krupp de 21 cents. para batería de costa, pp. 79-83.
(3) Idem, p. 82.
(4) Periódico El Peruano, 13 de diciembre de 1880.
(5) Francisco Yábar, Fuerzas Sutiles y la defensa de costa en la Guerra del Pacífico, pp. 546-547. Lima: 2001.
(6) Pascual Ahumada Moreno. 1887. Guerra del Pacífico, recopilación completa de todos los documentos oficiales, correspondencias y demás publicaciones referente a la guerra que han dado a la luz la prensa de Chile, Perú y Bolivia, conteniendo documentos inéditos de importancia, Tomo IV, p. 279.
(7) Pedro José Calderón. La Guerra del Pacífico y los dos sistemas de monopolio y libre cambio, p. 63. New York: 1881.
(8) Ahumada, Op. Cit., T. V, p. 86. Oficio de Condell al Comandante en Jefe de la escuadra del 15 de diciembre de 1880.
(9) Ídem, pp. 85-86.
(10) Ahumada, Op. Cit., T. IV, p. 280. Oficio de Riveros al Ministro de Guerra i Marina en campaña del 25 de diciembre de 1880.
(11) Ahumada, Op. Cit., T. VI, pp. 39-40. Oficio de García de la Huerta al Comandante en Jefe de la escuadra del 26 de marzo de 1881.

sábado, 30 de octubre de 2010

Junta de Accionistas de Milpo 2010

El último 29 de octubre se celebró una Junta General de Accionistas de Compañía Minera Milpo S.A.A. que fue convocada para realizar cambios en la política de dividendos y para nombrar al nuevo Directorio para el período que resta del 2010 al 2012, dos varios directores renunciaron y el día 28 de octubre renunciaron todos los Directores.

El Directorio que tenía Milpo había sido elegido en la Junta Obligatoria Anual de Accionistas del 26 de marzo de este año. El Directorio elegido en aquella ocasión fue: Ivo Ucovich Dorsner, Presidente, quien se desempeña en ese cargo desde el 2002; Agustín de Aliaga Fernandini, Vicepresidente, quien se desempeña en ese cargo desde el 2005, y Norbert Lind Petrovic, Paulo Oliveira Motta Junior, João Bosco Silva, José Chueca Romero, Luis Carranza Ugarte (ex Ministro de Economía y Finanzas) y Javier Otero Nosiglia como Directores. El accionariado de la empresa también era diferente, pues la brasilera Votorantim, del grupo del multimillonario Antonio Ermirio de Moraes, tenía el 29.544 % a través de Votorantim Metais – Cajamarquilla S.A. y el 0.153 % a través de Votorantim Metais Investimentos Ltda, pero como Milpo tenía acciones de su propia emisión en tesorería, en la práctica Votorantim tenía el 33.51 %; entre otros accionistas importantes estaban Ivo Ucovich, que a través de Carvel Inc tiene el 7.333 % del capital social; el Merril Lynch con el 5.831%; Agustín de Aliaga, que con las suyas y representando a otros accionistas controla el 9.826 %; Prima AFP con el 12.14%; AFP Horizonte con el 10.05% y Profuturo AFP con el 6.78%.

En el Directorio, Votorantim era representado por José Chueca, Paulo Oliveira Motta y João Bosco; Ivo Ucovich representaba sus acciones; Norbert Lind era un accionista minoritario, amigo de Ivo Ucovich y también representaba al Merril Lynch; Agustín de Aliaga representaba las acciones de accionistas minoritarios y de él mismo, mientras que Luis Carranza y Javier Otero eran directores independientes nombrados por las AFPs.

En aquella Junta también se acordó aumentar el capital social, elevando la cuenta de acciones comunes de 946,189,170 acciones de valor nominal de S/. 1 cada una a 1,104,163,277 acciones comunes, repartiéndose las nuevas acciones como dividendo a los accionistas de acuerdo al porcentaje que tenían, siendo la excepción las acciones que tenía Milpo en tesorería, equivalentes al 12.56 % del total, las cuales no recibirían nuevas acciones y en el nuevo total, su porcentaje quedó reducido a 9.99 %.

Últimos acontecimientos
El pasado 12 de mayo, Milpo suscribió con el Banco de Crédito del Perú un “Contrato de Préstamo a Mediano Plazo” por US$ 100 millones a tasa fija por 4 años y ponía como garantía contratos sobre exportación. Este contrato era para reperfilar la deuda financiera (1), reemplazando el saldo del financiamiento otorgado por Credit Suisse Securities (USA) LLC en octubre de 2008; este préstamo fue de US$ 130 millones, el cual sería cancelado en 48 cuotas mensuales de US$ 2,703,333.33 devengado a una tasa de interés anual de LIBOR + 4.25% (2).
El acontecimiento más importante fue la Oferta Pública de Adquisición (OPA) de Votorantim Metais-Cajamarquilla S.A. sobre Milpo, que fue sobre 163 millones de acciones comunes, equivalentes al 14.76 % de acciones emitidas ó el 16.40 % de acciones en circulación (esto es porque la misma Milpo tiene el 9.99 % de su propio capital social, es decir, tiene acciones en tesorería); a un precio de S/. 7.26 por acción (la cotización estaba en S/. 6.45), en efectivo y al contado, estando vigente desde el 1° hasta el 30 de julio.

Previo a la OPA, Votorantim había realizado contratos de compraventa de acciones con Profuturo AFP, Prima AFP y AFP Horizonte para que dichas AFPs transfieran un porcentaje de sus acciones en la OPA.

Al final, Votorantim logró obtener la totalidad de acciones de la OPA, por lo que elevó su cuenta del 30.10 % al 44.86 %, equivalentes al 50.02 % del total de acciones en circulación de Milpo, teniendo en cuenta que la empresa tiene acciones de su propia emisión por 9.99 %. De esta manera, Milpo se convierte en subsidiaria de Votorantim.
El 5 de agosto, el Ing. Abraham Chahuan Abedrrabo, Gerente General de Milpo desde el 2001, renuncia a la empresa para irse a trabajar a Compañía Minera Antamina S.A., siendo efectiva esta desde el 1° de septiembre (3), siendo reemplazado por el abogado Francisco Ismodes, quien se desempeñaba como Gerente de Asuntos Corporativos de Milpo desde el 2005.
El 19 de agosto renunció Paulo Oliveira Motta al Directorio, después de 5 años de ser miembro, siendo reemplazado por Paulo Prignolato.


La Junta del 29 de octubre
El 24 de septiembre se convocó a una Junta General de Accionistas para aprobar una nueva política de dividendos y nombrar un nuevo Directorio para el período 2010-2012, ampliado con nuevos integrantes.

El viernes 29 se realizó la Junta, teniendo en una mesa a Ivo Ucovich y a Agustín de Aliaga como Presidente y Vicepresidente respectivamente y en otra como siempre al Gerente General, ahora Francisco Ismodes.

Se aprobó la nueva política de dividendos, de repartir el 100 % de utilidades del ejercicio anual y que el Directorio definiría su conveniencia de la distribución y los aportes a distribuir.

El nuevo Directorio para el período 2010-2012 tiene 9 integrantes y no 7 como el anterior, además que Votorantim tiene más poder de decisión. Está conformado por: Ivo Ucovich Dorsner, Presidente; Agustín de Aliaga Fernandini, Vicepresidente; João Bosco Silva, José Chueca Romero, Paulo Prignolato, María Vera Bianco, Henry Day Sprinckmoller, Luis Carranza Ugarte y Javier Otero Nosiglia como Directores. Como siempre, Ivo Ucovich y Agustín de Aliaga representan sus acciones; João Bosco, José Chueca, Paulo Prignolato y María Vera representan a Votorantim; mientras Henry Day, Luis Carranza y Javier Otero son Directores independientes elegidos por las AFPs y el grupo de Milpo por su prestigio profesional.

Notas
(1) CONASEV. Hecho de importancia del 13 de mayo del 2010.
(2) Compañía Minera Milpo, Notas a los Estados Financieros Individuales del 2008, p. 28
(3) CONASEV. Hecho de importancia del 10 de septiembre del 2010.

domingo, 24 de octubre de 2010

Trafigura vende su participación en Volcan

El último jueves, la empresa holandesa Trafigura vendió las acciones que tenía en la peruana Volcan Compañía Minera S.A.A.

Volcan tiene dos clases de acciones: A (con derecho a voto) y B (sin derecho a voto). Hay 946,794,443 acciones clase A y 1’416,154,922 acciones clase B, ambas con valor nominal de S/. 1, por lo que el capital social de la empresa es de S/. 2,362,949,365. Trafigura era dueño del 24.96% de acciones clase A.

La Mina Ticlio, la más antigua unidad minera de Volcan Compañía Minera


Las inversiones de Trafigura en Perú y Volcan
Trafigura es una empresa fundada en 1993 y en la actualidad es la segunda comercializadora de metales no ferrosos en el mundo y la tercera comercializadora independiente de combustibles (1).

En Perú, Trafigura controla las empresas Consorcio Minero-Cormin, Cormin Callao y Catalina Huanca Sociedad Minera. Era dueña del 92 % de Compañía Minera Condestable, pero lo transfirió a la canadiense Iberian Minerals el 2008 a cambio de acciones de esta empresa, en donde Trafigura es el principal accionista.

Trafigura empezó a invertir en Volcan en abril del 2005, cuando compró el 6.34 % de acciones clase A (2). A fines del 2005 Trafigura Beheer BV era dueño del 17.40 % de acciones clase A y del 5.20 % de acciones clase B (3), y seguía comprando acciones. Para el 6 de febrero del 2006 tenía el 11.2661% de acciones clase B (4) y para el 9 de marzo del mismo año ya tenía 24.963% de acciones clase A (5).

En la Junta General de Accionistas del 2006, Trafigura nombró a 2 de los 8 Directores de la empresa: al francés Eric de Turckheim, fundador de Trafigura y su Director Financiero, y a Gonzalo Andrade Nicoli, Gerente Comercial de Consorcio Minero. En la actualidad ambos siguen como Directores en Volcan, pero deben renunciar en los próximos días porque Trafigura ya no tiene influencia en la empresa.

En la época que Trafigura empezó a invertir en Volcan, esta empresa ya era la mayor productora de zinc, plomo y plata del Perú (6), pero el precio de los metales estaba bajo: zinc a US$/TM 1,048, el plomo a US$/TM 887 y la plata a US$/Oz 6.65. El precio de los metales empezó a subir el 2005 y se disparó el 2006: el precio promedio del zinc ese año fue de $/TM 3,275, el plomo de US$/TM 1,289 y el de la plata de US$/Oz 11.57. Eso hizo que durante el 2006, Trafigura venda sus acciones clase B de Volcan en sucesivas ruedas de bolsas, las que fueron compradas principalmente por las AFPs. Volcan se volvió una empresa altamente rentable: el 2006 repartió dividendo a sus accionistas 2 veces y el 2007 en 3 ocasiones.

En la actualidad, Volcan es la segunda productora nacional en finos de zinc y la primera productora en plomo y plata (7). Hasta el 30 de junio de este año, las ventas de Volcan son de US$ 312 millones y las utilidades netas de US$ 121 millones. Volcan tiene las siguientes subsidiarias: Compañía Industrial Limitada de Huacho S.A., Compañía Alpamarca S.A.C., Compañía Minera El Pilar S.A., Compañía Minera Huascarán S.A.C., Compañía Minera Vichaycocha S.A.C., Empresa Administradora Chungar S.A.C., Empresa Minera Paragsha S.A.C., Empresa Administradora Vinchos S.A.C., Minera Aurífera Toruna S.A.C. y Shalca Compañía Minera S.A.C.

Las acciones clase A y B de Volcan se cotizan en la Bolsa de Valores de Lima y en la de Santiago de Chile, y las acciones clase B también se cotizan en la Bolsa de Valores de Madrid.

El principal accionista de Volcan es la familia Letts, sucesores testamentarios de Roberto Letts Colmenares, que a través de la off shore Greenville Overseas Investment es dueña del 46.9 % de acciones clase A y del 10.75 % de acciones clase B, lo que significa un 25.24 % del total de acciones clase A y B (8). En Greenville Overseas los accionistas son: José Luis de Romaña Letts, Madeleine Osterling Letts, María Josefina Letts Colmenares de Osterling, Irene Letts Colmenares de Romaña y Doris Letts Colmenares viuda de Bayly, cada uno con el 20 %. El Directorio de Volcan está conformado por: José Enrique Juan Picasso Salinas, Presidente; Felipe Osterling Parodi, Vicepresidente, y Directores: el español Daniel Francisco Maté Badanes, Víctor Esteban Gobitz Colchado, José Ignacio de Romaña Letts, Gonzalo Miguel Andrade Nicoli y el francés Eric de Turckheim. José Picasso es un accionista minoritario, amigo del fallecido Roberto Letts, que por su prestigio como empresario ocupa la Presidencia; Felipe Osterling y José Ignacio de Romaña representan a la familia Letts; Víctor Gobitz es Gerente General de Corporación Minera Castrovirreyna, trabajó en el pasado para Volcan y está como Director independiente; Daniel Maté es representante de la suiza Glencore, un accionista minoritario, y Eric de Turckheim y Gonzalo Andrade representan a Trafigura, que deben ser reemplazados pronto porque Trafigura vendió sus acciones.

La Operación
Trafigura Beheer BV tenía 236,344,583 acciones clase A de Volcan, equivalentes al 24.96 % del total de acciones A. Estas acciones habían estado bajando en su cotización: en julio estaban en S/. 11.80, en agosto en S/. 11.62 y a comienzos de octubre, en S/. 9.49. El 20 de octubre ya había bajado a S/. 5.88 y el jueves 21 de octubre es cuando Trafigura Beheer BV pone en venta en la Bolsa de Valores de Lima, todas sus acciones A y debido al exceso de oferta, el precio cayó a S/. 5.32. Aún nos parece raro que Trafigura vendiera todas sus acciones en un solo día, porque precipitó la caída del precio de estas, pues creemos que en una Oferta Pública de Venta (OPV) a 20 días hubiera podido obtener un mejor precio. De todas maneras, la operación le generó a Trafigura US$ 463 millones.

Se dice que Trafigura vendió sus acciones “para invertir en proyectos mineros maduros o en productoras de minerales con los cuales pueda aliarse para aumentar el volumen de concentrados que negocia en el mundo”, porque “… ha visto más conveniente conseguir una posición líquida para dinamizar sus inversiones, frente a poseer acciones de un cliente con el que ya tiene una relación comercial estrecha y madura” (9).

Las acciones que vendió Trafigura fueron compradas por AFPs y fondos de inversión, pero también 100 millones de acciones clase A fueron compradas por la misma Volcan a través de sus subsidiarias Empresa Administradora Chungar S.A.C. (opera las minas de Animón, Islay, Shalca y Alpamarca en Pasco y de un sistema de hidroeléctricas) y Empresa Minera Paragsha S.A.C. (propietaria de las compañías mineras El Pilar, Huascarán, Alpamarca, Shalca y del 80% de Aurífera Toruna), con lo que se confirma que la venta habría sido acordada con los funcionarios de la peruana Volcan. Ambas empresas eran dueñas de acciones clase B de Volcan. El mismo jueves 21, Empresa Minera Paragsha y Empresa Administradora Chungar vendieron en rueda de bolsa, 138’266,108 y 21’553,991 acciones clase B de Volcán Compañía Minera S.A.A., equivalentes al 9.76 % y 1.52 % respectivamente del total de acciones B, al precio promedio por acción de S/.3.38 en ambos casos (10). Con ese dinero que recibieron, Empresa Minera Paragsha y Empresa Administradora Chungar compraron el mismo día, en rueda de bolsa, 86’513,592 y 13’486,408 acciones clase A de Volcán Compañía Minera S.A.A., respectivamente, al precio por acción de S/. 5.40 en ambos casos (11). Antes de estas operaciones, Empresa Minera Paragsha y Empresa Administradora Chungar ya tenían 2’980,925 acciones y 95,789 de clase A respectivamente, además de que Compañía Minera Alpamarca S.A.C. tiene 5,953 acciones clase A, por lo que las subsidiarias de Volcan tienen un 10.89 % de su matriz (12).

Esta operación afirma el control que tiene la familia Letts sobre Volcan, pues las acciones en tesorería (las que tienen sus subsidiarias Paragsha, Chungar y Alpamarca) reduciría las acciones circulantes A de 946,794,443 a 843’771,776 y la off shore Greenville Overseas elevaría su participación del 46.90 % a 52.63 % del total de acciones clase A.

Notas
(1) http://www.trafigura.com/about_us.aspx
(2) CONASEV. Hecho de Importancia del 27 de abril del 2005.
(3) Volcan Compañía Minera. Memoria 2005, p. 61.
(4) CONASEV. Hecho de importancia del 8 de febrero del 2006.
(5) CONASEV. Hecho de importancia del 16 de marzo del 2006.
(6) Volcan Compañía Minera. Memoria 2004, p. 6.
(7) Volcan Compañía Minera, Memoria 2009, pp. 7-8.
(8) http://elinaresm.blogspot.com/2010/05/un-empresario-desconocido.html
(9) Diario El Comercio, 23 de octubre del 2010.
(10) CONASEV. Hecho de importancia del 22 de octubre del 2010.
(11) CONASEV. Hecho de importancia del 22 de octubre del 2010.
(12) Volcan Compañía Minera, Estados Financieros al 30 de junio del 2010.

viernes, 15 de octubre de 2010

El primer título del Sport Boys hace 75 años



Hace 75 años el Sport Boys obtuvo su primer título oficial de primera división, en ese entonces conocido como Campeonato de Selección y Competencia, que incluía sólo equipos de la capital, organizado por la Liga Provincial de Football de Lima y era el único reconocido por la FPF en ese entonces. Este era un torneo amateur, pues los jugadores de los equipos generalmente recibían un salario por partido jugado y no por todo el año, y cuando no estaban en temporada se dedicaban a otras labores (carpinteros, obreros, albañiles, etc.) para poder vivir. En esa época, sólo había torneos profesionales en Sudamérica en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. El primer torneo profesional en Perú recién se realizó en 1951 y será tema de otro post.

El campeonato de 1935 iba a ser diferente al de los años anteriores debido a los problemas ocasionados por la forma de este. La principal diferencia era que ya no se iba a jugar el torneo de reservas, pues en años anteriores los puntajes obtenidos en este torneo se dividían entre 4 y se aumentaba al puntaje obtenido en el torneo de primeros equipos, definiéndose así el campeón. Otro era que los 10 equipos de primera división fueron divididos en dos divisiones de 5 equipos cada uno, Primera A y Primera B. En la Primera A estaban Alianza Lima, Universitario, Sucre FBC, Sport Boys y Tarapacá Ferrocarril. En la Primera B, equivalente a una segunda división, estaban el Sport Progreso, Sporting Tabaco, Carbone, Melgar y Ciclista Lima. El Sport Boys era el único equipo del Callao en la primera división de la Liga de Lima, pues el otro equipo porteño de importancia, el Atlético Chalaco, desde hacía varios años atrás que jugaba en la primera división de la Liga del Callao, equivalente a la liga provincial de la actualidad.

El puntaje dado era de 3 puntos por partido ganado, 2 puntos por partido empatado y 1 punto por partido perdido. Los torneos en esa época se jugaban a una sola rueda, en el antiguo Estadio Nacional.

El campeonato de ese año comenzó tarde y en el diario El Callao del 11 de septiembre de 1935 cuando publicó el fixture del campeonato, comentó sobre la Liga de Lima: “... Era ya tiempo que tomara tal resolución, porque sino pasaría lo de siempre: que se tuviere que jugar en los meses de verano...”. También comentó lo siguiente:

“... Suponemos que ahora que se inicia el campeonato de Selección y Competencia, la Liga de Lima habrá tenido muy en cuenta el tomar algunas resoluciones para castigar a esos malos elementos que actúan en canchas deportivas y que, equivocando su misión cuando se ven burlados no atinan sino, a anular al contrario en cualquier forma y de cualquiera manera sin importarle nada las consecuencias. De desear sería, pues que la Liga y la Federación de Fútbol fueran inflexibles ante esos elementos para que sean echados de nuestro estadios”.

Pues ya vemos que desde 1935 existía la preocupación que generaban los hinchas violentos en los estadios.

Ahora vamos a narrar los partidos del Sport Boys que lo llevaron al campeonato tomando como fuente las narraciones de la época.

Domingo 15 de septiembre: Sport Boys 2 – Alianza Lima 1
El campeonato empezó con el partido entre Sport Boys y Alianza Lima en el antiguo Estadio Nacional. Había mucha expectativa por este encuentro pues ambos equipos le habían ganado al Magallanes, campeón de Chile (fue tricampeón, desde 1933 hasta 1935), que meses antes estuvo de gira por Lima. En el campeonato del año anterior el Boys le había ganado al Alianza por 4-1, que tenía por estrellas a Alejandro Villanueva, al arquero Valdivieso, a Puente, a Lavalle y a Magallanes, este último considerado el mejor delantero de Perú.

Vemos a Víctor Lavalle en primer plano, presionado por Westres y con Soria presto a intervernir

El partido fue bastante violento por parte de los jugadores de Alianza y el árbitro Rottman tuvo mala actuación. En el periódico El Callao del 16 de septiembre encontramos lo siguiente:

“... No se puede pasar desapercibido el juego fuera de todo control que emplearon los jugadores del Alianza, pues la mayoría de ellos trataron de anular a sus rivales en cualquier forma, utilizando para el caso la zancadilla artera o el puntapié innoble...

... Lo más grave todavía fue que el juez que en una ocasión determinó la expulsión de un jugador, inmediatamente se retractó de su determinación y aceptó que el causante de la falta que él consideró grave, siguiera actuando...

... Jorge Alcalde era fauleado y 2 ó 3 minutos después volvía a caer ante otro foul mal intencionado...

... Chappel, ante una buena intervención, caído, era pisado en la cara... ”.


Sport Boys fue superior en el partido, con un juego veloz y técnico. El Boys atacó desde el primer minuto, pero a los 3 minutos, Magallanes del Alianza, corre por el centro de la cancha, supera al defensa Castillo del Boys, y hace un pase, con el balón pasando entre los defensas porteños Chappel y Pardo, a Alejandro Villanueva que anota el gol para Alianza.

En esta jugada, un despeje del "mago" Valdivieso

A los pocos minutos, en un ataque del Boys, Portal hace un centro a Jorge Alcalde, quien es fouleado por Víctor Lavalle e Infantas, cobrando el penal Teodoro Alcalde empatando el partido de esta manera. Después de esto empezó el juego fuerte por parte de los jugadores Villanueva y Lavalle de Alianza Lima.

Teodoro Alcalde lanza un centro que nadie intercepta, pero Baldovino dispara de tiro rasante y anota el segundo del Boys, habiendo volteado el partido el equipo porteño en menos de media hora.

En el segundo tiempo se acentuaron las faltas y no hubo más goles. Jorge Alcalde tuvo que salir por una falta de Víctor Lavalle y apenas regresó, fue nuevamente golpeado por un encontronazo con Lavalle y Valdivieso. Un ofuscado Teodoro Alcalde le dio un puntapié en el estomago a Infantes y el árbitro lo expulsó, pero luego rectificó su medida y siguió jugando Teodoro Alcalde.

Lo peor del encuentro vino en los últimos minutos como narra el corresponsal del diario El Callao:

“... Sin que mediara nada Puente foulea a Portal ordenando el juez su expulsión. Este acata la orden, pero después de muchas discusiones, en las que, quien más discute es Miguel Rostaing quien tuvo actitudes ingratas y hasta quiso agredir al juez, retirándose este breves momentos para volver al juego.
Lavalle en una escapada le sale al encuentro Chappel, este muchacho atina a despejar y cae, pisándole la cara a Lavalle. Poco después termina el partido ...”.


La fecha terminaba recién el domingo 22 de septiembre con el partido entre Universitario y Tarapacá Ferrocarril, que terminó empatado.

En el diario El Callao del 21 de septiembre había una queja contra este torneo:

“… Bien sabido es que en otros países, como por ejemplo Argentina, los Torneos de Selección y Competencia son los más importantes. Acuden los hinchas de los equipos en número que sobrepasa toda suposición, especialmente cuando estos equipos en la temporada anterior han quedado más o menos en igualdad de condiciones, pero aquí no pasa lo mismo. Los jugadores Ases poco es el interés que le prestan a dichos torneos y sólo para las competencias internacionales acuden y hacen entrenamiento.

Tal es el estado de cosas no tiene cuando acabar, y es por eso que la afición desde hace ya dos años tampoco presta su apoyo a esos torneos oficiales”.


Como vemos, hay un reclamo contra los jugadores, porque presentaban un mejor nivel en partidos internacionales (en esa época habían más partidos internacionales amistosos que ahora) y no se preocupaban mucho por el campeonato local, explicando de esa manera la poca asistencia.

Domingo 29 de septiembre: Sport Boys 5 – Tarapacá Ferrocarril 2
La segunda fecha se debía iniciar el martes 24 de septiembre (feriado) con el partido entre Alianza Lima y Sucre F.B.C., pero ese partido no se jugó y se aplazó hasta noviembre.
Este partido no tuvo buen nivel, ni siquiera el Boys jugó bien, a pesar del resultado abultado. El Tarapacá Ferrocarril recurrió al juego brusco desde que iba con el marcador en contra.

Los equipos fueron:

Sport Boys: Oxley; Chappel, Pardo; Portal, Castillo, Pacheco; Baldovino, Aróstegui, Jorge Alcalde, Westres y Teodoro Alcalde.

Tarapacá Ferrocarril: Huby; Paulet, Bolívar; Baeza, Boveda, Cruz; Pedraza, Torres, Panizo, Quiles y Cuenca.

En esos tiempos, el esquema táctico usualmente usado era el 2-3-5, aunque en los delanteros habían dos interiores, que jugaban más retrasados que los punteros y el centro-delantero.

El primero gol lo hizo el Tarapacá a los 5 minutos, cuando un tiro de Quiles se le escurrió al arquero del Boys. Quiles fue el jugador más peligroso del Tarapacá y los zagueros del Boys no tuvieron una buena tarde. En una jugada, Quiles se fue por la izquierda y centró, anotando Pedraza el segundo para el Tarapacá.

A los 25 minutos, un débil rechazó de Huby permitó que Aróstegui rematara anotando el primero del Boys. Dos minutos después, Baldovino empataba el partido.

En el segundo tiempo se hizo evidente el desgaste físico de los zagueros del Tarapacá. Jorge “Campolo” Alcalde anotó el tercero del Boys de un cabezazo. En una jugada dividida, Bolívar y Campolo fueron hacerse del balón y ganó Campolo, que se llevó a Bolívar, Cruz y Huby para anotar el cuarto del Boys. Después, expulsaron a Paulet del Tarapacá porque le dio una planchada a Campolo Alcalde, cuando este se hizo el balón después de saltar, retorciéndose en el piso por el dolor. En el minuto final Campolo Alcalde anotó el quinto del Boys.

Domingo 6 de octubre: Sport Boys 3 – Universitario 2
La tercera fecha se inició con el sábado 5 de octubre con el partido entre Sucre F.B.C. y Tarapacá, que terminó ganando Sucre, completando la fecha el partido entre Sport Boys y Universitario. En este partido, aunque Universitario era el último campeón, el Boys era favorito porque Universitario no tuvo un buen desempeño en la primera fecha. Universitario intentaba alinear a
Lucho Lauza, que estaba lesionado, porque no tenía puntero izquierdo.

En el diario El Callao del 5 de octubre encontramos una interesante nota escrita bajo el seudónimo de Zaitolín, que da el siguiente análisis de ambos equipos:

“No vamos a ser tan ingenuos que no consideremos, individualmente, a los jugadores universitarios, superiores a los del Sport Boys, pero analizando bien a cada uno de ellos, sacamos como consecuencia, que hay mayor porcentaje de efectividad en los del Sport Boys, por cuanto, en la actualidad, se ha visto que actúan en completa armonía con el juego asociado, mientras el Unviersitario lo consigue todo, con su mayor empuje, con la decisión de sus intervenciones y hasta con mayor pujanza, pero en ningún momento con más técnica que los del Sport Boys”.

También el artículo crítica el juego brusco que practican los equipos del campeonato, demasiado tolerado por los árbitros.

Los equipos formaron de la siguiente manera:

Sport Boys: Marchena; Chappel, Pardo; Portal, Castillo, Pacheco; Alberto Baldovino, Enrique Aróstegui, Jorge Alcalde, Aquiles Westres y Teodoro Alcalde.

Universitario: Criado; Denegri, Arturo Fernández; Sayers, Arce, Jordán; Souza, Tovar, Lolo Fernández, Alegre y Pacheco.

A los 10 minutos del partido, los arcos de ambos equipos ya habían sufrido ataques. En una jugada, Pacheco le pasa a Castillo, que avanza un poco y le da un largo pase a Jorge Alcalde, quien descuenta a Denegri y se va solo, el arquero Criado sale de su arco, pero Alcalde de tiro rasante anota el primer gol del partido a los 14 minutos.


Este es el equipo que le ganó a la U. De Izquierda a Derecha:
Jorge Alcalde, Teodoro Alcalde, Guillermo Aróstegui y su hermano Enrique, Aquiles Westres,
Jorge Portal, Raúl Chappel, Jorge A. Castillo, Miguel Pacheco, Alberto Baldovino, César Pardo y
los arqueros Marchena y Oxley.

Universitario reacciona: Lolo y Souza disparan de larga distancia sin resultado. A los 20 minutos, Fernández y Denegri cometen faltas dentro del área sin ser sancionadas. Universitario ataca insistentemente entre los minutos 25 y 29 sin éxito. Sobre los 30 minutos, Portal logra hacerse del balón, le pasa a Castillo, quien rápidamente le pasa a Baldovino, quien centra, Criado sale a atajarla, pero Jorge Alcalde con un salto le quita la pelota casi de las manos y de cabezazo anota el segundo gol.

El juego se vuelve brusco, pues a los 31 minutos Sayers le da una planchada en la cara a Castillo, quien siguió jugando después de ser atendido. Desde el minuto 32 hasta el fin del primer tiempo es Universitario quien domina el partido, pero son sus delanteros los que fallan frente al arco. Fue en el minuto 39 que Lolo Fernández anota un gol que asombra a todos, pues nunca antes se había realizado un gol de esa manera. Arturo Fernández hace un largo pase que es disputado por Lolo y Portal, gana Lolo que dispara a Marchena, rebotando la pelota y Lolo va por ella, disparando nuevamente y anotando el descuento para Universitario. En el diario El Callao del 7 de octubre, bajo la nota Ángulo Inverosímil se relató el gol de la siguiente manera:

“Nunca se ha visto producir un goal de esa manera en Lima. Fernández, después de haber rebotado el balón en el cuerpo de Marchena, acudió presuroso a disputarla nuevamente.
En posesión de la pelota, volvió a disparar, desde cerca de 50 centímetros de la línea de out y por lo tanto, el arquero pudo haber bloqueado el disparo, ya que tenía suficiente espacio para hacerlo, pero falló en su intento y el balón quedó alojado dentro de la red.
Fue alabado como se debía ese gran esfuerzo del delantero universitario, y como hemos dicho, fue producido desde un ángulo inverosímil, desde donde es tan difícil tener precisión”.

En el segundo tiempo es Universitario quien también empieza dominando el partido, pero cometiendo muchas faltas, especialmente Sayers. Es partir del minuto 17 en que hay ataques alternados sobre ambos arcos. Aunque Universitario sigue dominando, a los 27 minutos Denegri corta un ataque de Baldovino y se sanciona penal a favor del Boys, anotando Teodoro Alcalde el tercer gol. La U no se desmoraliza, sigue atacando y en un descuido del zaguero Pardo, él deja pasar el balón para que lo recoja el arquero, pero lo coge Tovar, quien cerca del arco anota el segundo para la U. Universitario sigue atacando hasta el final, pero no logra concretar.

Con este resultado, la U queda sin posibilidades para el título mientras el Boys tenía la primera opción para coronarse campeón.

En la siguiente fecha descansaría el Boys. La fecha sería el sábado 12 de octubre con el partido entre Alianza y Tarapacá, que terminó ganando Alianza, y se completó el domingo 13 de octubre con el partido entre Universitario y Sucre F.B.C., que terminó ganando la U.

El problema se originó días después, cuando el Tarapacá entabló un reclamo contra la U, para ganar el partido que terminaron empatado 1-1 por walk over, ante la Liga Provincial de Fútbol de Lima. Inclusive, en cartas publicadas en diarios limeños, la U acusaba al Presidente de la Liga de proteger a Alianza con el interés de que se haga realidad una gira internacional, porque Alianza quedaría por encima de Universitario en la tabla final del Campeonato. También la U pidió la intervención de la Federación Peruana de Fútbol. El 17 de octubre debió haberse llevado una sesión para discutirse estos problemas, pero no se llevó a cabo por falta de quórum, aunque no faltaban tantos delegados, y los que estaban, discutían acaloradamente, por lo que se aplazó la discusión hasta la sesión ordinaria del 23 de octubre.

En el diario El Callao del 18 de octubre hubo el siguiente comentario:

“Muchas veces nos hemos ocupado de las “complacencias” de la Liga de Lima con los equipos del “Alianza Lima” y “Universitario de Deportes”. Por querer darles facilidades y granjerías que a los demás restringía, se han visto hechos irregulares.
En la actualidad, exasperados ya por las facilidades otorgadas dadas a estos en menoscabos de otros, tenemos que se han producido un lío y un reclamo justo del Universitario…
… En varias oportunidades y desde esta misma sección, hicimos ver los errores que cometía la Liga con ciertas facilidades que se daban a los clubes Ases, pero como ahora, parece que se han excedido, viene una tirantez de relaciones que les comentamos en términos genéricos porque seguramente se buscará una solución decorosa al asunto …”.

Domingo 20 de octubre: Sport Boys 3 – Sucre F.B.C. 1
La última fecha se inició el domingo 20 con el partido entre Boys y Sucre. Era un partido que no era muy esperado pues se confiaba en el triunfo del Boys, inclusive en el diario El Callao del 16 de octubre podemos leer:

“… En la actualidad, después que estos muchachos (Boys) han vencido a cuadros tan destacados como el Universitario y Alianza Lima, se tiene evidencia que el resultado del match del domingo les será favorable, pero existe curiosidad por ver la forma como actuaran estos conjuntos.
Con respecto al Sucre, el poderío de su cuadro no es para tomarlo como un rival demasiado serio y aunque tiene entre su elemento a muchachos que vienen destacando, la fuerza de su conjunto no ha llegado a ser como la del Sport Boys …”.

Finalmente, el Boys se impusó al Scure F.B.C., pero sin sobresalir como en otros encuentros, inclusive, el periodista del diario El Callao escribió:

“… Ganó el Sport Boys por 3 tantos a 1, pero sin rendir el juego que la afición pudo admirar cuando este mismo equipo se enfrentó al Universitario y al Alianza Lima, y si en los últimos momentos del segundo tiempo, imperaba en la cancha, fue porque tenía el score a favor y por lo tanto, asegurada su victoria…”.

Los equipos formaron de la siguiente manera:

Sport Boys: Marchena; Chappel y Cardo; Portal, Castillo y Pacheco; Teodoro Alcalde, Westres, Jorge Alcalde, Aróstegui y Baldovino.

Sucre F.B.C.: Raggio; Ortega y Guerra; Rouchi, Loayza y Tenemás; Yusti, Otero, López, Leguía y Lavalle.

En el primer tiempo el Boys no pudo anotar y fueron sus rivales quienes llegaron con mayor peligro al arco. Al comienzo del partido, un error de Pacheco hace que casi Sucre anote el primero del partido y a los 5 minutos, el Sucre ya había llegado en 3 ocasiones al arco del Boys. A los 23 minutos, Leguía da un pase largo, Chappel no puede interceptarlo, el puntero derecho Lavalle se hace de la bola y dispara cruzado anotando el único gol del Sucre.

En el segundo tiempo, el Sucre sigue dominando el partido en los primeros 10 minutos, pero en el minuto 14. Chappel frena un ataque del Sucre, quien pasa a Jorge Alcalde, este va burlando rivales hasta pasar a su hermano Teodoro, que de un fuerte disparo anota el empate para el Boys. A partir de ese gol, el Boys empezó a dominar el partido. A los 20 minutos, le cometen un foul a Baldovino, cobra Portal el tiro libre, que cabecea Jorge Alcalde y nuevamente cabecea Westres, anotando el segundo gol para el Boys. A los 31 minutos, nuevamente anota Westres tras centro de Jorge Alcalde.

El partido termina 3-1 y con este resultado queda campeón el Boys antes de que termine el torneo, con puntaje perfecto, 12 puntos. Los primeros en felicitar a los campeones fueron los jugadores del Sucre con apretones de manos. El diario El Callao del 21 de octubre dice lo siguiente:

Gualberto Lizárraga, quien fue paseado en hombros al final del partido por los jugadores del Boys

“…El público todo aplaudía a los ‘boys’ y éstos, al notar en la tribuna a Gualberto Lizárraga, el ‘hombre’ que los formara desde infantiles, no pudieron menos que reclamarlo y a viva fuerza le pasearon en hombros, demostrando su gratitud para este esforzado luchador a quien la afición le debe tanto, y quien, formara al equipo y lo sostuviera con sus concejos en diversas categoría…”.

El domingo 27 de octubre debió jugarse el partido entre Alianza y U que cerraba la fecha, pero este partido no se llevó a cabo. En el diario El Callao del 28 de octubre encontramos lo siguiente:

“… Era público y notorio que el Universitario no se presentaría a jugar porque bien claro lo había expuesto en diversas notas que se dieron a publicidad en las que, después de enumerar una serie de irregularidades de la Liga limeña, ha pedido a la Federación declare la Liga en estado de reorganización y así van las cosas… mientras se resuelve lo conveniente.
Ayer, como decimos, la Liga anunicó el match entre Alianza-Universidad, pero a la hora del partido, Alianza Lima se acreditó la victoria por walk over, por inasistencia de su rival. Victoria de méritos que ratifica la Liga en resguardo de sus acuerdos y resoluciones…”.

El 3 de noviembre se jugó el partido entre Alianza y Sucre, el último que faltaba para terminar el campeonato y correspondiente a la segunda fecha. Alianza Lima se preparaba para una gira a Chile, que será motivo de otro post, y había tenido una buena preparación, por lo que ganó fácilmente 4-0 y con 9 puntos quedó segundo en el campeonato de “Selecciones y Competencias”.

En cuanto al equipo del Boys, conservó la misma base con el cual fue nuevamente campeón en 1937 (no hubo campeonato en 1936). El mejor jugador de esta generación fue Jorge Alcalde (1913–1990), considerado el mejor jugador del Sudamericano de Lima en 1939, cuando Perú ganó su primera Copa América; jugó en River Plate y otros equipos de Argentina y Uruguay; también fue campeón con Universitario en 1949, en donde jugaban otros ex-Boys de 1935 y 1937: su hermano Teodoro Alcalde y Segundo Castillo.

domingo, 12 de septiembre de 2010

El hundimiento de la Covadonga

Este 13 de septiembre se recuerda 130 años del hundimiento de la goleta chilena Covadonga en el puerto de Chancay durante la guerra con Chile, por un torpedo hábilmente disimulado, lo que me ha motivado a escribir sobre ese hecho, uno de los más importantes en la historia de Chancay y de Perú.

El bloqueo de Chancay
Después del combate de Angamos, la escuadra chilena empezó con el bloqueo de la costa peruana. El 10 de abril de 1880 empieza con el bloqueo del Callao y luego lo expande a Chancay. El bloqueo de Chancay empezó el 11 de junio de 1880 establecido por la cañonera Pilcomayo y anunció un plazo de 48 horas para que se retiren los buques neutrales.

La Covadonga en Valparaíso después del combate naval de Punta Grueso.
Notesé la bandera pintada sobre la fotografía.
Fuente: Álbum Gráfico Militar de Chile de José Antonio Bisama Cuevas.


Chancay era una pequeña villa, con un calle principal y varias pequeñas transversales. En esa época, en Chancay había una vía férrea estatal que lo unía a Lima, cruzando el río Chancay o Pasamayo por un puente, y otra particular que partiendo de ahí iba a Huaral y se prolongaba hasta la hacienda Palpa. También había en Chancay una oficina telegráfica con dos líneas: una que la comunicaba con Lima por el sur hasta Barranca por el norte y otra línea que la comunicaba con el Callao por el sur hasta Paita por el norte.

Desde esa fecha hasta el 13 de septiembre, los chilenos cometieron algunos actos de guerra, que el historiador chileno Vicuña Mackenna narra de la siguiente manera:

“…la “Pilcomayo” disparó el 23 de junio cuatro tiros sobre una recua de mulas, sin causar el menor daño ni a los arrieros ni a las acémilas. El 1º de julio igual número de disparos y la misma impunidad. El 3 de julio 25 tiros y ninguna avería. El 4 de julio se hizo fuego a la playa con ametralladora, pero con resultado negativo. El 14 de julio 11 tiros sobre el cerro de Peraloillo; más el cerro quedó inmutable, y no mojó sus rocas azotadas por las olas ni una sola gota de sangre peruana, ni siquiera de cuadrúpedo” (1).

El 1° de septiembre la Covadonga, al mando del capitán de fragata Manuel J. Orella, es ordenada a relevar a la Pilcomayo en el bloqueo de Chancay. La Covadonga había recibido carbón y otros pertrechos del transporte Lamar en Ancón, puerto el que estaba bloqueando por orden del 21 de agosto. El 9 de septiembre, Orella deja el mando de la Covadonga al capitán de corbeta Pablo de Ferrari, quien había recibido órdenes del contralmirante Galvarino Riveros, Comandante en Jefe de la Escuadra chilena, que impidiera el tráfico del ferrocarril y destruyera toda embarcación menor.

La Covadonga era originalmente un buque español capturado por los chilenos en Papudo durante la guerra con España. Al momento de hundirse estaba artillada con 2 cañones Armstrong de 70 libras de avancarga, uno similar de retrocarga, 3 Armstrong de a 9 libras y una ametralladora (cañón multitubo) Hotchkiss.

El torpedo que hundió a la Covadonga
El ingeniero Manuel Cuadros, el mismo que fabricó el torpedo que hundió al crucero Loa en el Callao, fue el responsable de fabricar el torpedo que hundiría a la Covadonga en Chancay, en colaboración con Constantino Negreiros. El siguiente documento, una carta de Piérola fechada el mismo día que renuncia a la Presidencia de la República, nos demuestra la participación de Manuel Cuadros:

“Tarma, Noviembre 28 de 1881.

Sor. Manuel J. Cuadros


Pte.


Mi buen amigo:


Entre los actos oficiales de carácter reservado de mi gobierno, existe un supremo decreto dictatorial acordando a Ud. la cruz del mérito militar de primera clase (la única que haya sido otorgada) y reservándolo para más holgada situación el correspondiente premio pecuniario, como autor único y ejecutor principal que es U. de la destrucción completa de la naves de guerra enemigas “Loa” y “Covadonga”.

Dicho acto oficial se ha mantenido en reserva y no ha podido serlo siquiera comunicado en razón de hallarse U. fugitivo con su familia e ignorar el gobierno el paradero de U.
Tampoco puede serlo ahora transcrito por no estar aquí el Archivo de documentos reservados. Pero habiendo encontrado a U. en esta ciudad y teniendo que abandonar el país, no quiero hacerlo sin dejar a U. constancia de aquel hecho, muy merecido por el patriotismo y personales dotes de U.

Crea U. que, en medio de las decepciones y amarguras de todo órden que me rodean como peruano en las actuales circunstancias, consuélame llevar conmigo recuerdo como el del patriota, caballero y amigo a quien escribo estas líneas al poner el pie en el estribo.-


Suyo afmo


(firmado) Nicolás de Piérola”
(2).

Cuadros trabajaba en la sección dirigida por el capitán de fragata Leopoldo Sánchez, Subsecretario de Marina, quien coordinaba sus actividades directamente con Nicolás de Piérola, el Jefe Supremo.

El teniente 2° Decio Oyague recibió el encargo de colocar el torpedo en Chancay para volar el buque que bloqueaba ese puerto. Oyague viajó con el torpedo por tren a Ancón y de ahí, en un bote a remo llegó a Chancay el 9 de septiembre, acompañado del capitán Ezequiel del Campo, Jefe la Sección de Torpedos. También participó el guardiamarina Luis Olivera. El torpedo pudo haber tenido una carga explosiva de 350 Kg de dinamita como lo escribió el historiador Francisco Yábar (3) y estaba colocada dentro de la estructura de un elegante bote, pintado de blanco y con chumaceras de bronce.

Monumento al teniente 1° Decio Oyague en la plaza Grau en el Callao

Los chilenos estaban prevenidos desde que un torpedo había hundido al crucero Loa y la Orden del día 25 de julio de 1880 prohibía que los comandantes de los buques dejaran acercarse botes con bandera extranjera o que no tengan bandera, debiendo mandarla a reconocer a mil metros de distancia del buque.

Los últimos instantes de la Covadonga
El día que se hundió la Covadonga, este buque chileno había disparado sobre la línea férrea 3 tiros y luego sobre dos embarcaciones surtas en el puerto, pero como no las pudo hundir, enviaron al chinchorro con gente para examinarlas. Ellos sólo revisaron una embarcación, un bote elegante, pero como no encontraron nada raro, el comandante chileno sólo ordenó que la lleven a bordo. Después hundieron a tiros la otra embarcación, una lancha de la empresa Grace Brothers.

Para saber lo que se vivió en la Covadonga al momento de hundirse sólo podemos recurrir a los testimonios de los sobrevivientes del buque chileno. Los sobrevivientes fueron 29 tripulantes que se salvaron en una canoa y fueron avistados por la cañonera chilena Pilcomayo en Ancón a las 10 p.m., y 46 náufragos rescatados por las autoridades peruanas de Chancay. Los muertos fueron 66.

El parte oficial que el teniente 1° Enrique Gutiérrez escribió lo siguiente:

“… con el objeto de reconocer el puerto, en el que se decía existía un puente de la línea férrea, el comandante se acercó a tierra a la distancia de 500 metros. Después de reconocer la costa por hora i media i no encontrar puente alguno que destruir, se concreto a echar a pique una lancha i un bote que se encontraban a 300 metros del muelle de fierro. La lancha se echó a pique, pero no así el bote, después de varios disparos con el cañon de proa.

Entonces el comandante ordenó arriar el chinchorro i nombró al aspirante señor Meliton Guajardo i al calafate para que después de sacar todos los útiles que hubiera en dicho bote, procedieran a su destrucción. Pero notando, por lo que decían los comisionados, que no había nada al parecer sospechoso, mandó suspender la órden de echarlo a pique i, en cambio, órdeno sacarlo fuera de la bahía. Mientras se preparaba los aparejos para izarlo, previne al comandante que seria bueno reconocer el cajón de popa del escudo. Despues de aprobar mi observación, agregó que no había necesidad porque ya el calafate lo había reconocido i le había asegurado que no existía nada sospechoso, por lo que dio órden de izarlo lo mas pronto posible.

Como a las 3.15 P.M. ordenó al teniente 2° don Froilan Gonzalez, que se encontraba de guardia, que apurara la maniobra de meter el bote dentro. El señor Gonzalez me observó lo mismo que yo ya había dicho ya al señor comandante: que era conveniente reconocer el cajón de popa, a lo que contesté que lo hicieran. Pero cuando iba a mandar al carpintero para que llevara a cabo dicha órden, el contramaestre tocó listo i tensaron las tiras de los aparejos, a lo que siguió una esplosion en el bote. Acto contínuo el buque principió a sumerjirse rápidamente. No había duda de que el bote encerraba un torpedo.

Cuando abandone el buque con los 28 tripulantes que han salvado en la canoa, éste estaba totalmente perdido, pues solo quedaba sobre la superficie una parte de la popa i los masteleros” (4).

También el teniente Gutiérrez nos cuenta que cuando se acercaban a la Pilcomayo en Ancón, fueron perseguidos por un bote que venía de tierra que les hizo disparos, pero no hemos encontrado ninguna versión peruana que confirme eso por lo que dudamos que ese hecho haya ocurrido. Lo que sí es cierto, es que cuando vieron desde Chancay que salió una canoa con sobrevivientes de la Covadonga, se envió a perseguirlo.

En el “Sumario seguido para averiguar las causas de la pérdida de la Covadonga” del 16 de septiembre de 1880, el teniente 2° Vicente Merino declaró lo siguiente:

“… Me fui a la cámara de oficiales i luego que supe que la canoa estaba al costado, subí a cubierta i me dirijí a proa a estribor, adonde se encontraba ya casi lista para izarla. Me asomé al portalon i notando que tenia cajas de aire a popa i proa i viendo que no habían sido reconocidas, pues la de la proa estaba herméticamente cerrada i la de la popa solo tenia un agujero para colocar el asta de la bandera.
Estando listo ya para enganchar los agujeros, subí precipitadamente al puente de proa, en donde se encontraba el teniente de guardia señor Froilan Gonzalez i le pedí hiciera forte la izada porque el bote me parecía mui sospechoso por esas cajas de aire; a lo que me contestó que el bote había sido reconocido por el calafate i el mismo comandante que lo había recibido en el portalon. Entonces le pregunté si él habia visto destapar dichas cajas; me contestó que no, pero que suponía que el comandante las hubiera hecho destapar, porque ordenó izasen le bote inmediatamente. Insistí en que debía hacerse reconocer, i además que temía que el mecanismo para hacer éstas estallar la carga que podían contener las cajas, debía estar en los cáncamos para enganchar en el aparejo. Entonces el teniente Gonzalez me dijo que podía tener razón, i dio inmediatamente, al contramaestre, que se encontraba ahí cerca, de “forte la izada de bote”, i me dijo que le iba a decir al teniente 1° mis recelos. Yo me dirijí a popa, en donde divisé al comandante que estaba probando unas cápsulas en la ametralladora. En mi trayecto encontré al teniente de la guarnición señor Blanco i le hice presente mis sospechas, i continué para popa, cuando, al llegar a la toldilla siento el pito del contramaestre i casi instantáneamente una fuerte detonación. Inmediatamente el buque se principió a sumerjir por la proa, la jente que estaba a popa, trató de arriar la canoa i chinchorro que estaban izados en esta parte, consiguiendo solo arriar la canoa, en donde salvamos 29. Estábamos solo a ocho o diez metros del costado del buque cuando éste se sumerjio totalmente, dejando su mastelero de gavia sobre la superficie, en donde se refujiaban los que volvían a flote…” (5).

El teniente Manuel 2° Blanco, del regimiento Artillería de Marina, declaró lo siguiente en el Sumario:

“… el comandante ordenó arriar el chinchorro i que en él fuera el aspirante don M. Guajardo, el calafate i tres marineros con órden de reconocer cuidadosamente el bote i que después de reconocido lo destruyeran. Una vez que el chinchorro atracó al bote, saltó a él el calafate i un marinero, quienes después de rejistrarlo, gritaron que no hai nada sospechoso, i se aprontaron a cumplir la órden que llevaban de destruirlo, cuando el comandante les ordenó de viva voz que no lo destruyan: “Sáquenlo a remolque para afuera”.- Al pasar el bote por la popa del buque, como a unos 100 metros, el teniente Merino, que se hallaba cerca de mí, les gritó: - “Rejistren la cámara de popa”; a lo que contestó el calafate:- “No hai nada absolutamente”. Luego después se mandó retirar a la jente, por lo cual bajé a la cámara. Sabiendo como a las 3.30 P. M., que el bote se iba a izar, salí a cubierta; i allí me encontré con el teniente Merino, quien me dijo que sospechaba mucho, porque le parecía que las cajas de aire del bote no habían sido reconocidas, i que esto mismo acababa de advertirlo al oficial de guardia, a fin de que no izaran el bote, porque le parecía que en los cáncamos para izarlo podría estar la trampa; también me agregó que el oficial de guardia, a su vez, había ido donde el 2° comandante para esponerle sus sospechas. En seguida me fui a la toldilla de popa, i al llegar allí sentí una fuerte detonación, por la que comprendía que había estallado el torpedo, pues el buque principiaba a irse a pique por la proa; viendo que tanto unos oficiales como marineros trataban de arriar la canoa que estaba a popa a estribor, me uní a ellos, embarcándome en ella. No habíamos conseguido separarnos 10 a 12 metros, cuando la “Covadonga” se hundió, quedando a la vista la parte superior de los palos, de donde se tomaron algunos que quedaron sobrenadando. No siendo posible admitir ninguno mas a bordo, porque la canoa se habría ido a pique, i notando que en tierra se aprontaban para echar botes al agua, nos alejamos en dirección a Ancón …” (6).

En el mismo Sumario, el ingeniero 1° Cipriano Encinas:

“… A las 12.45 P. M. del dia 13 de septiembre me encontraba en el departamento de maquinas cuando se tocó zafarrancho de combate; acto continuo ocupé mi puesto con los demás ingenieros subalternos. Despues de concluido esto, a las 3 P. M., me ocupaba en poner al dia el consumo de carbón, anotándolo en el Diario. Poco ántes de concluir llega el ingeniero 3°, seño Rebolledo, a darme cuenta del carbón de su guardia de 8 a 12 P. M., cuando siento una esplosion a proa. Esta esplosion removió todo el lugar donde yo me encontraba, tirándome debajo de la mesa donde escribia. Al pararme me encuentro con el ingeniero 3° señor Feite, quien me dice ser torpedo el que hizo esplosion; al mismo tiempo trato de pasar al departamento de máquinas, pero ya estaba por el agua i humo que hacia imposible permanecer en ese lugar; siendo inútil mi presencia en ese punto, me dirijí a la cubierta. Ya el buque se sumerjia a proa i no tuvwe mas tiempo que para saltar a uno de los botes que en ese momento se arriaba. Creo que la mayor parte o tal vez todos los fogoneros de guardia de abajo que se encontraban en el departamento de los calderos han perecido en la esplosion del torpedo …” (7).

El Resumen Fiscal del Sumario, realizado por el capitán corbeta Luis A. Lynch el 27 de septiembre de 1880, señala que el reconocimiento del bote donde estaba el torpedo, realizado por el aspirante Melitón Guajardo y el calafate José María Avila, fue hecho muy a la ligera y aseguraron varias veces de que no había nada sospechoso, por lo que el comandante de la Covadonga cambio de opinión de destruirlo. El capitán de altos, José Cacaldi, también hizo las mismas observaciones. Según el contador 2° Francisco 2° Leighton, el calafate dijo: “Casi habíamos perdido un bote tan lindo por ser tan desconfiados” (8).

El comandante de la cañonera Pilcomayo fue a Chancay al día siguiente para buscar más sobrevivientes y nos cuenta como estaban los restos de la Covadonga:

“… La “Covadonga” se encuentra en 11 brazas de agua, con la mayor parte de su aparejo a la vista, i al cual había puesto fuego el enemigo” (9).

El guardiamarina Guajardo estaba mal herido, pero se pudo recuperar después en Lima. Los náufragos recibieron ropa, calzado y un sol diario para alimentos.

Las primeras noticias del hundimiento de la Covadonga en Perú

En Lima la noticia se supo pronto gracias al telégrafo. Los siguientes telegramas describen la noticia:

“Chancai, Setiembre 13 de 1880

Señor Prefecto

A las 10.10 A. M. ha hecho la Pilcomayo cuatro tiros de cañon con dirección al muelle, mui altos; avisaré lo que ocurra.

BENAVIDES.


(A las 11.40 A. M.)
Señor Prefecto:

En este momento hace la Pilcomayo fuego sobre el muelle de este puerto. Comunicaré a V. S. los daños.

MENACHO.


(A las 3.40 P. M.)
Señor Prefecto:

A las 2.45 ha cesado sus fuegos la Pilcomayo. Ha hecho 22 tiros sobre la única lancha que había en el puerto, propiedad de Grace Brothers i que al fin la echaron a pique. Tres de estos proyectiles se dirijieron cayendo dos en el cerro de la Trinidad i uno en la entrada del barrio de Arepapa; ninguna desgracia personal ni heridos.
E. POSTIGO.


Señor Prefecto:
En este momento se ha ido a pique la Pilcomayo.

MENACHO.


(A las 4.26 P. M.)
Señor Prefecto:

La “Pilcomayo” solo se le ve los palos i mui pequeña parte del casco.

Un solo bote a podido salir, se manda a perseguirle.

Mas tarde pormenores.

MENACHO.


(A las 4.30 P. M.)

Señor Prefecto:

“Pilcomayo” a pique, me ocupo de los náufragos.

BENAVIDES.


¡FUE LA “COVADONGA”!

(A las 7.30 P. M.)

Chancai, Setiembre 13 de 1880.

Señor Prefecto:

La “Covadonga” está hundida de 10 brazas de agua, mas o menos; tengo salvados hasta este momento (7 P. M.) 17 hombres. En una falúa han salvado 20, mas o menos, i han tomado rumbo al Sur.

BENAVIDES.


(A las 11.10 P. M.)

Setiembre, 13 de 1880.

Señor Prefecto:

Los náufragos salvados son 3; entre éstos hai un guardia-marina llamado Melitón Guajardo i que tengo alojado i medicinándolo en mi casa; está herido mortalmente i es probable que muera. Los demás son marineros.

Los tripulantes, segun el informe del guardia-marina, se componían de 136 hombres de comandante a paje.

BENAVIDES.


(A las 8.40 A. M.)

Setiembre 14 de 1880.

Señor Prefecto:

Antes de las 6 A. M. hice reconocer la playa por el pueblo i el teniente Monterroso, i solo se encontró un náufrago de edad de 14 años, que con dos o mas trataban de salvarse; pero los dos se ahogaron i solo él se salvó, el cual está asistido con los demás. Hasta esta fecha no hai novedad.

BENAVIDES” (10).

En el diario “La Patria” del 14 de septiembre publicaron la noticia y en “El Peruano” de ese mismo día, en la sección Actualidad, se publicó lo siguiente:

“A ULTIMA HORA
En este momento, cuatro de la tarde, acaba el Gobierno de recibir el siguiente telegrama:
Excmo. Señor:
Comisario de Chancay dice á Prefecto: “Pilcomayo” á pique.
Paz Soldán” (11).

El corresponsal de “La Patria” en el Callao, escribió como se vivió la noticia el mismo día 13:

“La noticia de la pérdida de la “Covadonga” cuando se ocupaba en bombardear el indefenso puerto de Chancay, fue anoche recibida aquí con gran entusiasmo.
Gran número de personas esperaban en la estación del ferrocarril, la llegada de los periódicos de la capital, á fin de cerciorarse de la veracidad de la noticia y conocer los pormenores del incidente, á pesar de de haber recibido la Capitanía de puerto varios telegramas referentes al caso.
Por fin, el tren que á las ocho de la noche sale de Lima, no se hizo esperar y fue entonces cuando se entregaron todos á celebrar tan fausto acontecimiento.” (12).

En los siguientes días los diarios de Lima seguían informando el suceso pero recién encontramos en “El Peruano” del 20 de septiembre de 1880 la siguiente crónica:

Lo de la “Covadonga”

El laconismo abrumador de los partes telegráficos en que las autoridades de Chancay comunicaron la pérdida de la cañonera chilena “Covadonga”, y mas que eso, el deseo de investigar lo ocurrido en el teatro mismo del suceso, nos indujeron á emprender un viajes á dicho puerto, el cual ha realizado en condiciones sumamente desfavorables, debido á la celeridad con que me propuse realizarlo.


Mediante el permiso de nuestro Director, que solo lo obtuve en la mañana de ayer, salí a Piedras Gordas á las 9 a. m., en donde esperaba encontrar un caballo que me condujera al lugar de mi destino; pero como no encontrara ninguna clase de cabalgada, me trasladé a Ancón en carretilla, á fin de obtener lo que más deseaba; mas allí como en Piedras Gordas mis pesquisas fueron inútiles.

No me quedaba, pues, mas recursos que continuar el viaje á pié o regresar a Lima. Opté por lo primero, porque por momentos aumentaba en mí el deseo de llevar á cabo mi proyecto. La tenacidad con que el enemigo trata de destruir la línea y los informes suministrados por pasajeros, me había figurado que aquellos fueran muchos y de consideración, y no tan pocos e insignificantes como lo sea en efecto. Respecto al puente de Pasamayo que los chilenos tratan de destruir á toda costa, nada ha sufrido que comprometa en lo menor su estabilidad y resistencia.


Desde la cuesta de Ancón hasta el puente ya mencionado, la línea férrea corre sobre un terraplen elevadísimo por el lado del mar, á las orillas del cual, descansa su base formando pequeñas caletas resguardadas por frontones de granito; por el lado opuesto está dominado por el cerro.

Fijando nuestra atención en esas caletas, hemos notado que el mar ha depositado en ellas despojos de un náufragio, como pedazos de arboladura, de botes, de camarotes y varios cajones y barriles, pertenecientes, según creemos, al transporte chileno “Loa”. Y esta creencia la fundamos en el hecho de que no solo allí, sino también en las playas de Chancay y en la caleta de Pescadores que esta situada pocas millas al Norte de este puerto, han varado muchos bultos de viveres y una cajita de roble conteniendo


En la caleta que esta dominada por la estación ó garita de San Juan, hemos visto una desgraciada mula que ha ido a parar allí, sin daño al parecer, rodando desde la cumbre del cerro, dejando en su descenso, como á la mitad de este la carga que llevara. Mas fácil nos parece recuperar la carga que la mula, pues esta no tiene salida; por el lado del mar las enfurecidas olas no la permiten abrirse paso a nado, y una muralla de arena en forma semi-circular la impide abrirse una salida por el lado de tierra.



Al llegar a Chancay, mi primer cuidado fue informarme de la residencia de los náufragos, y de todo lo concerniente al suceso; pero quedé sorprendido al saber que, a excepción de 5, todos había sido remitidos á Lima por distinto camino á las 10 p. m. de antier, y que en ese momento, 3 p. m. debían estar próximos á llegar á Piedras Gordas. Contrariando por este incidente, procuré tomar nota de lo ocurrido y buscar un caballo, pues este me habría sido de mucha utilidad; mas, la fortuna se mostró rebelde á mi deseo también esta vez. Comprendiendo que una estadía en Chancay no me convenía de manera alguna, emprendí el regreso como había ido.



Todo el mundo sabe que la “Covadonga” estuvo a punto de naufragar en la rada de Arica pro efecto de un balazo disparado desde el Morro. Merced á los esfuerzos de sus tripulantes, fue salvada y enviada a Valparaíso para ser reparada por quinta o sexta vez. Dos meses después, el 7 de Agosto, salía de ese puerto al Callao, no solo reparada, sino con una importante mejora en su artillería, que consistía en el aumento de un cañón de largo alcance, que estaba destinado al “Cochrane”, pero que a última hora fue entregado á la “Covadonga”, por razones que sólo el comandante Latorre conoce.


Su travesía duró nueve días, en razón de haberla efectuado solo a la vela, á fin de ejercitar á sus tripulantes, noveles en su mayor parte, en las practicas marineras.


Dos días después de su arribo al Callao, y habiéndosele concedido por cortos momentos el honor de bloquear este puerto, se dirijió al N. á bloquear Ancón, en reemplazo del “Amazonas”, que por entonces hacía ese servicio. Nada notable ofrece su existencia durante el periodo comprendido entre la fecha de su partida á Ancón y el 13 del actual. Unicamente mencionaremos el hecho de que tal vez para introducir variantes en la monotonía de su servicio, se trasladaba frecuentemente a Chancay á relevar á la “Pilcomayo”, mientras esta le hacia un favor idéntico.



Desde las primeras horas del día 13 se ocupa en cruzar frente al puerto. Así permaneció hasta las 12 m., hora en que su comandante D. Pablo S. Ferrari ordenó que los artilleros ocuparan sus puestos. En conformidad con este órden, penetró al puerto hasta ponerse en situación de ofender la población.


Casi sorpresivamente disparó varias bombas sobre aquella, tres de las cuales cayeron, una en la garita, otra en el Panteón, y la tercera en un corralón perteneciente á un súbdito italiano señor Mineto.


Posteriormente dirijio sus punterías sobre una lancha que estaba anclada cerca del muelle, la que echó pique después de 10 cañonazos.



Su armamento consistía en lo siguiente:


2 cañones de a 70 rayados, sistema antiguo.

1 id. id. id. moderno.

3 id. 9 id. antiguo.

1 ametralladora francesa.
50 rifles sistema Comblain.
35 sables.
11 hachas.
12 puñales corvos.
12 revólveres.
160 bombas para cañon de á 70 moderno.

60 id. id. id. antiguo.
40 balas rasas id. id. antiguo.
534 libras pólvora en barriles.
18 saquetes id. para el cañón de á 70, moderno.

98 saquetes id. id. antiguo.
21 id. id. id. id.
80 id. id. id. de á 9 id.


Eran las dos y media de la tarde según unos y las 3 según otros, cuando se sintió á bordo una terrible detonación en el momento en que la “Covadonga” disparaba su último cañonazo sobre tierra.

...

A la detonación sucedió la más horrorosa confusión en su entrepuente. Gritos de terror y exclamaciones de delirio, alaridos, aves, todo confundido en un terror lúgubre, se dejó oír por dos o tres minutos. De todos los seres que emitían esas voces, pocos, muy pocos lograron salir á correr desolados por la cubierta, á hacer triste compañía a los que aun buscaban una explicación del suceso ó un madero para salvarse, no una embarcación, porque la única útil de las cuatro que habían á bordo había sido ya ocupado por la oficialidad, que cuchillo ó revólver en mano, la defendían con una energía propia de los piratas argelinos, así como también las pocas salva-vidas disponibles.


Las tres embarcaciones restantes no pudieron servir, porque dos de ellas estaban completamente deterioradas, y la otra había volcado en pedazos, junto con la cocina que, desprendiéndose de su base, por efecto del desprendimiento de la cubierta, saltó llevando á los que en ese momento la ocupaban.


El comandante Ferrari, menos afortunado que su oficialidad, sólo logró asirse á una batayola. Algunos de los tripulantes salvados aseguran haberlo visto pidiendo auxilio; pero nadie se ocupaba de los demás, ni siquiera para oir el ruego invocado en nombre de las cosas mas sagradas; así que fue uno de los primeros en sucumbir por acción de la vorágine, no obstante de haber sido uno de los primeros en arrojarse al mar.


La inmersión de la nave duró sólo tres minutos. El agua penetrándole por el costado de estribor, la invadió completamente, sentándola sobre la mura del mismo lado, con la proa enfilada con la puntilla, un poco mas inclinada de proa que de popa, dejando visibles solo la braza del juanete.


Ya hemos descrito muy á la ligera el hundimiento del buque. Ahora pasaremos á ocuparnos de sus tripulantes sobrevivientes.
La oficialidad tenía su plan bien meditado y debia ejecutarlo con extricta puntualidad. En posesión del único falucho que existiera en el lugar, se apartó presurosa de allí, rechazando á los infelices que le imploraban auxilio. Pronto se alejó haciendo proa al S. O. En vano la llamaban todos y cada uno de los náufragos. Fue cruel y sorda a todo clamor.


La capitanía del puerto, impuesta de lo que ocurría en la bahía, ordenó que los matriculados salieran á favorecer a los náufragos. Esto se hizo y con oportunidad.



Recojidos los mas por las embarcaciones de dicha oficina, y salidos á tierra otros con el auxilio de sus esfuerzos natatorios o mediante un trozo de madera, fueron todos atendidos esmerada y humanitariamente por el vecindario presidido por las autoridades.



Tampoco queremos narrar las escenas conmovedoras que tuvieron lugar por la presencia de los náufragos, casi desnudos, exámines del cansancio, pronunciando frases de gratitud hácia el Perú por los auxilios prestados en tan supremos y desesperados momentos, y maldiciendo la guerra y sus aterradoras consecuencias. Hay algunos que han expresado eso por escrito.



Natural era que entre todos los salvados hubieran algunos heridos.
Estos fueron socorridos oportunamente con todos los auxilios que requería su lastimoso estado, tanto en lo que respecta á la ciencia como en lo espiritual.


Una de las primeras personas que acudieron á socorrer con dinero á los prisioneros chilenos, fue la señora á quien la corbeta que bloquea Ancón bombardeó sin la menor compasión.
Este es el pago de Chile!


Para concluir damos á continuación la nómina de los salvados, advirtiendo que entre ellos pocos pasan los 25 años; casi todos tienen 20 ó 22 años; los hay también niños de doce y de 15 años. Entre estos últimos, asi como en los primero hay muchos que han morado entre nosotros antes de la guerra.

….

El Corresponsal

Bello”
(13).

Las primeras noticias en Chile y la reacción
Apenas el contralmirante Galvarino Riveros se enteró de la noticia, envío a Arica al crucero Angamos para que mediante telegrama a Iquique, y de ahí cable submarino a Valparaíso, comunique la catástrofe acaecida. El telegrama fue el siguiente:

“(Despacho recibido a las 3 P. M.) Santiago, Setiembre 17 de 1880 El “Angamos” acaba de fondear i comunica la perdida de la “Covadonga” por un torpedo aplicado en la misma forma que al “Loa”. La espedición mandada por el capitán de navío Lynch desembarcó en Chimbote con toda felicidad. Detalles irán más tarde. Dios guarde a V. E. VALDIVIESO Hasta las 4.20 no han llegado los detalles” (14).

La reacción de la prensa chilena fue bastante dura contra Perú y demando pronta venganza por las pérdidas del Loa y la Covadonga.

El diario “El Mercurio” en su editorial del 20 de septiembre de 1880, decía:

“… Toda la costa peruana debe sufrir los efectos de una tremenda retalación mientras llega el momento de que sobre los escombros humeantes de la misma ciudad de Lima se impongan a nuestros cobardes i aleves enemigos el castigo de sus inveteradas perfidias.
La sangre de 300 víctimas inmoladas ya por mano traidora, i la humanidad herida en la brutal persecución de los náufragos, claman al cielo. Venganza i castigo es el grito unísono que se exhala de todos los labios i de todos los corazones i esa venganza i ese castigo deben ser inmediatos i tremendos como lo exijen la magnitud de la perfidia i la gravedad de la afrenta hecha a nuestro honor” (15).

El diario “El Ferrocarril” decía en su editorial del 18 de septiembre:

“La represalia debe ser proporcionada a la hostilidad. Nada de estériles contemplaciones. Todo lo que está en la costa enemiga al alcance de nuestros cañones debe haber desaparecido.
El Perú provoca a la guerra de exterminio i debe encontrar a Chile en el terreno a que lo arrastra su intemperancia” (16).

También los marinos chilenos tuvieron un Concejo de Guerra en el Callao, convocado por el contralmirante Riveros a bordo del blindado Blanco Encalada, al que asistieron todos los comandantes de los buques para decidir que medidas tomar a raíz de la perdida de la Covadonga.

El acta dice:

“El capitán Lynch (17) dijo: que no contando la escuadra con elementos bastantes para atacar el Callao, la única represalia posible era el bombardeo de Chancai, Ancon i Chorrillos; pero como esa medida era de tanta gravedad, por tratarse de poblaciones indefensas, era de opinión se consultara al Supremo Gobierno sobre el caso. El capitán Moraga (18) opinó porque inmediatamente se arrase toda la costa peruana. El capitán Castillo (19) opinó como el capitán Lynch. El capitán Latorre (20) se adhirió a lo manifestado por los capitanes Lynch i Castillo. El señor Contra-Almirante fue también de opinión que se consultara al Supremo Gobierno, pidiéndole terminantes instrucciones. Se acordó, en consecuencia, mandar inmediatamente el “Angamos” a Arica a dar cuenta de lo ocurrido” (21).

Intentos de reflotar a la Covadonga
Una de las primeras reacciones de las autoridades chilenas en Santiago fue la de intentar reflotar a la Covadonga:

“Setiembre 18.
(A las 10 A. M.)
De Valparaíso al Jefe Político de Iquique
Envie V. S. una lista nominal de los que han perecido en siniestro de la “Covadonga”, los salvados i los caídos prisioneros.
Deseamos saber si será posible sacar a flote la “Covadonga”, cueste lo que cueste; ella es una reliquia que debemos conservar.
RECABÁRREN” (22).

Lo que hicieron los peruanos fue aplicarle dinamita a los restos de la Covadonga para evitar que en el futuro pudieran reflotarla, desapareciendo el palo mayor que era visible. Los chilenos pensaban que los peruanos pudieron haber rescatado alguno de los cañones de la Covadonga, pero esto no fue cierto (23).

Después de la ocupación del Callao por las fuerzas chilenas tras las batallas de Lima, el contralmirante Riveros envío a Chancay al crucero Angamos con los buzos para reconocer el casco de la Covadonga con el siguiente resultado:

“El buque se encuentra sumerjido en 10½ brazas de agua i enterrado como cinco pies en el fango. El casco está en buen estado; los palos mayor i mesana se encuentran en su lugar, i el trinquete no pudo ser visto por impedir pasar a proa los enredos formados por la maniobra, cadenas, etc. La artillería está visible sobre cubierta.

La brecha abierta por el torpedo mide 11½ pies de largo por siete i medio de ancho, i esta situada entre el palo del trinquete i el puente, como a tres o cuatro pies a proa del batiporta.
Con estos datos, los hombres esperimentados en esta clase de trabajos estiman que el poder a flote de la goleta importaría un gasto de 30,000 pesos, aprovechando los servicios que puedan prestar las chatas, las bombas i otros elementos con que cuenta el Gobierno en este puerto” (24).

Los chilenos no hicieron ningún intento por reflotarla, labor que se complicó, hasta volverse imposible, con el paso de los años.

En 1959 un grupo de investigadores, conformado por buzos y aficionados, entre los que estaban los hermanos Alfredo y Antonio Biffi y Carlos Baldovino García La Rosa, logra ubicar los restos de la Covadonga y rescatar dos de los cañones Armstrong de avancarga de 70 libras, que fueron llevados al Callao el 18 de mayo de ese año y actualmente se encuentran en el Museo Naval. Ellos contaron con la grúa Alcatraz y los remolcadores BAP Dueñas y BAP Olaya de la Marina de Guerra del Perú (25). El capitán de corbeta Héctor Beas Portillo toma el mando en las operaciones de rescate como parte de la Marina de Guerra del Perú (26). Para mayo de 1960 se pudieron rescatar los 4 restantes cañones de la Covadonga.

Cañón Armstrong de 70 libras de avancarga de la Covadonga en la Plaza de Chancay

En 1987, el Servicio de Salvamento con la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú, determinan que es imposible el reflotamiento de la Covadonga (27).

En el Museo de Chancay habían muchos objetos de la Covandonga, pero lamentablemente este año ese Museo está cerrado por obras municipales. Esperemos que esos objetos sigan cuando reabran el Museo.

Notas
(1) Benjamín Vicuña Mackenna. 1881. “Guerra del Pacífico. Historia de la Campaña de Lima 1880-1881”, p. 466. Santiago de Chile: Rafael Jover Editor.
(2) Archivo Histórico de la Marina de Guerra del Perú, en adelante A.H.M.G.P. Expediente Personal de Manuel José Antonio Cuadros Viñas, folio 1.
(3) Francisco Yábar Acuña. 2001. “Fuerzas Sutiles y la defensa de costas en la Guerra del Pacífico”, p. 466. Lima: Fondo Editorial de la Dirección de Intereses Marítimos del Perú.
(4) Pascual Ahumada Moreno. 1886. “Guerra del Pacífico, recopilación completa de todos los documentos oficiales, correspondencias y demás publicaciones referente a la guerra que han dado a la luz la prensa de Chile, Perú y Bolivia, conteniendo documentos inéditos de importancia”, Tomo III, p. 434. Valparaíso: Imprenta i Lib. Americana. Parte oficial del teniente 1° Gutiérrez al Comandante en Jefe.
(5) Ídem, p. 445. Declaración del teniente 2° Vicente Merino.
(6) Ídem, pp. 445-446. Declaración del teniente Manuel 2° Blanco.
(7) Ídem, p. 446. Declaración del ingeniero 1° Cipriano Encinas.
(8) Ídem, p. 447. Resumen Fiscal.
(9) Ídem, p. 434.
(10) Ídem, p. 433.
(11) Diario oficial El Peruano, 14 de septiembre de 1880.
(12) El Peruano, 15 de septiembre de 1880, Correspondencia para “La Patria” del 14 de septiembre de 1880.
(13) El Peruano, 20 de septiembre de 1880. Hemos omitido algunos párrafos por lo extenso del relato.
(14) Ahumada, Op. Cit., T. III, p. 432.
(15) Ídem, p. 484.
(16) Ídem, p. 485.
(17) Era el capitán de corbeta Luis A. Lynch, comandante del crucero Angamos.
(18) Era el capitán de corbeta Carlos Moraga, comandante de la cañonera Pilcomayo.
(19) Era el capitán de fragata Luis A. Castillo, comandante del blindado Blanco Encalada.
(20) Era el capitán de navío Juan José Latorre, comandante del blindado Cochrane, cuyo hermano era el teniente coronel peruano Elías Latorre, jefe de la batería Pacocha en el Callao.
(21) Ahumada, Op. Cit. , T. V, p. 72.
(22) Ídem, T. VI, p. 75.
(23) Ídem, T. VI, pp. 42-43. Oficio del contralmirante Galvarino Riveros al Ministro de Guerra y Marina del 8 de enero de 1881.
(24) Ídem, T. VI, p. 46. Oficio del contralmirante Galvarino Riveros al Ministro de Guerra y Marina del 10 de febrero de 1881.
(25) John Rodríguez Asti en: http://historianavalymaritima.blogspot.com/2010/08/la-canonera-chilena-covadonga-una-breve.html
(26) Romulo Rubatto Suárez. 1998. “La Covadonga. Símbolo y Trofeo”, pp. 227-229.
(27) http://historianavalymaritima.blogspot.com/2010/08/la-canonera-chilena-covadonga-una-breve.html