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Ingeniero en Industrias Alimentarias de la Universidad Nacional Agraria La Molina, pero que se dedica a un montón de cosas, como escribir en sus ratos libres. Gusta de política, economía, fútbol, música, entre otros. Hobby principal: investigación histórica, principalmente a la Guerra con Chile, aunque también investiga sobre el desarrollo de las empresas peruanas en la actualidad. Es coautor del libro "La Última Resistencia. La batalla en el Morro Solar de Chorrillos el 13 de enero de 1881". Si desean adquirirlo, escribir al e-mail elinaresm@hotmail.com

martes, 31 de diciembre de 2013

Billetes peruanos en 1882

No es mucho lo que se ha escrito de los bancos peruanos en el siglo XIX. La mejor obra sobre este tema es “Historia de los bancos en el Perú” de Carlos Camprubí Alcázar, pero sólo abarca el período 1860-1879, durante el cual los bancos privados emitieron sus propios billetes, los cuales hoy son apetecidos por los coleccionistas. No sabemos exactamente que pasó con los bancos durante la guerra con Chile. De los ocho bancos en Lima (incluyendo dos hipotecarios) y cinco bancos en provincia que existían antes de la guerra, solo sobrevivieron tres en Lima, además de uno que se fundó en plena ocupación chilena de Lima (1881): el Banco Comercial. Además de los libros de la historia del BCP, el único estudio del siglo XX que he visto sobre el desarrollo de los bancos peruanos después de 1881 es “Banqueros en conflicto: estructura financiera y economía peruana: 1884-1930” de Alfonso Quiroz Norris, pero sólo se enfoca en dos bancos: del Callao y de Londres, México y Sudamérica. Este año fue publicado el libro “El Banco de Arequipa 1871-1882” de César Corrales López –un especialista en billetes peruanos-, que es el primero que se hace sobre un banco de provincia del siglo XIX, llenando una parte de ese gran vacío que falta cubrir. Un libro que sirve para el estudio de los bancos, aunque es especifico sobre billetes, es “El billete en el Perú” de Eduardo Dargent Chamot.

De acuerdo a Camprubí, en junio de 1880 los accionistas del Banco del Perú aprueban la liquidación del banco y a fines de 1880 los bancos de la Providencia y Nacional avisaron que devolverían los depósitos mientras el Banco Garantizador traslada sus bienes a la embajada de Estados Unidos.(1) Es necesario completar esta información.

En la imagen a continuación, se pueden apreciar certificados de acciones de los bancos de La Providencia y Nacional respectivamente, demostrando que hubo transacciones de las acciones de estos bancos hasta 1882 por lo menos, cuando debieron dejar de operar.

Certificados de acciones de los bancos La Providencia (izquierda) y Nacional (derecha)

A inicios de 1879 circulaban billetes de los bancos del Perú, de Lima (en liquidación), Nacional y Providencia y de la Compañía de Obras Públicas –de Henry Meiggs- garantizados por el Estado, pero la Ley del 27 de enero de ese año, dispuso su canje por nuevos billetes,(2) que fueron emitidos por la Junta Administradora y de Vigilancia de la Emisión Fiscal, llamados en su época como billetes de emisión fiscal y que en la actualidad los coleccionistas llaman billetes de la “República del Perú”.  El canje no se terminó por las dificultades económicas de la guerra –se efectúo un canje de una pequeña cantidad-  y las emisiones de todos estos billetes circularon juntos esos años.

Billetes de 2 soles del Banco Nacional, 4 soles del Banco del Perú y 5 soles de la Compañía de Obras Públicas

Por decreto del 23 de marzo de 1880, se crea la nueva unidad monetaria, el Inca de oro,(3) del cual se llegaron a emitir billetes por el decreto del 18 de octubre de 1880.(4) La existencia de dos unidades monetarias en billetes en circulación en 1881 agravó la crisis económica peruana, complicándose más con la circulación de billetes de pesos chilenos.

El general Pedro Lagos, jefe chileno de la ocupación de Lima, ordenó en abril de 1881, que se acepten los billetes de pesos chileno con un tipo de cambio de S/. 10 por peso,(5) porque muchos chilenos en Perú recibían su sueldo en pesos y está moneda no era aceptada en el interior del país. Ante esta situación, un decreto chileno ordenó que los billetes de pesos chilenos se acepten como medio de pago en la aduana del Callao.(6)

Billetes de emisión fiscal de 2, 5 y 20 soles

La división entre los políticos peruanos en plena guerra agudizaba la crisis del billete. Mientras Nicolás de Piérola instauraba su sede de gobierno en Ayacucho, un grupo de opositores civilistas y pradistas, con anuencia de los chilenos, establecía un gobierno paralelo en Magdalena (Lima) con Francisco García Calderón -quien era presidente del Banco de La Providencia y director de la Compañía de Obras Públicas- como presidente. El gobierno de García Calderón emitió nuevos billetes de soles, de los que una parte usó para canjearlos por incas y de esta manera, sacar esta moneda del mercado. De esta forma, en ese tormentoso año de 1881, mientras los billetes de incas no eran aceptados en Lima, si eran recibidos en Arequipa, Jauja y el resto del país en donde Piérola conservaba su autoridad.

Además de los billetes de soles, incas y pesos chilenos, aún circulaban los billetes de soles de los bancos privados cuya emisión era anterior a la guerra. Una crónica del Callao publicada en el diario chileno La Situación de Lima (03/03/1882), decía que los soles peruanos no eran admitidos por el comercio por estar sucios y deteriorados y que no había donde cambiarlos.

“¿Se piensa hasta donde nos llevaría este sistema de no admisión de los billetes peruanos, por el malicioso motivo de no estar nuevos o limpios? Quien sufre i se perjudica es la clase pobre”, señalaba la crónica.(7)

Al día siguiente, el mismo diario publicaba que la nota anterior fue aplaudida por el “comercio entero” y “que un considerable número de comerciantes va a dirigir en pocos días mas una representación al señor Jeneral en Jefe del Ejército,(8) pidiéndole tenga a bien poner coto al abuso que están cometiendo los bancos al negarse a recibir los billetes viejos que ellos tienen en circulación i por los cuales no ofrecen garantías de ninguna clase”. A continuación, el diario publicó una carta firmada bajo el seudónimo de “un extranjero”, en donde no culpaba a los gobiernos de Pardo, Prado y Piérola de la crisis de los billetes, sino a los mismos bancos:

Llegaba una persona a cualquier banco i pedía el cambio de una suma de billetes por oro i la contestación era infalible:
-          No tenemos oro.
Todo lo que se alegase era inútil, aunque la persona pidiese una suma insignificante para gastarlo a bordo del vapor, si estaba próximo a emprender viaje. El viajero se veía precisado a tomar soles de plata i dirigirse a los cambistas pagando un precio por el oro.

Lo contrario de esto sucedía si se pedía plata. El banco alegaba no tener soles i obligaba a llevar oro, siendo el resultado el tener que acudir al cambista dando oro por plata i pagando siempre un premio.

Los cambistas que hacían este negocio eran todos ajentes de los bancos.

… Una cosa parecida es lo que sucede hoi con los billetes rotos. Los bancos no lo reciben, pero hai especuladores que lo cambian al 3, 4 i 5 p % de descuento ¿Volverán estos billetes a los bancos? Es lo que importa averiguar”.(9)  

Estas noticias sin duda alguna influyeron en las medidas que después adoptaron los bancos. El 8 de marzo, el diario La Situación publicó que los gerentes de los bancos establecidos en Lima se reunieron para “acordar la manera de recojer los billetes deteriorados”. Los bancos Nacional, Garantizador y de La Providencia cambiarían sus propios billetes, mientras los bancos de Lima, del Perú, del Comercio, de Londres, México y Sudamérica, la Compañía de Obras Públicas y la Sociedad Mercantil, cambiarían los billetes inservibles de la emisión fiscal.(10)

De esta manera, vemos que los por lo menos tres bancos emisores de billetes operaban regularmente en Lima en 1882, en plena ocupación chilena, sin conocer el momento exacto en que se liquidaron, tal vez en el mismo año o después, pero para 1885 ninguno de estos existía.

NOTAS

(1)    Camprubí Alcázar, Carlos. 1957. Historia de los Bancos en el Perú, p. 412.
(5)    Periódico La Actualidad, 10 de mayo de 1881. Correspondencia de la Estrella de Panamá.
(6)    La Actualidad, 20 de mayo de 1881. Editorial: Medida acertada
(7)    La Situación, 3 de marzo de 1882. Callao: correspondencia de Tirabeque
(8)    Obvio que al contralmirante chileno Patricio Lynch
(9)    La Situación, 4 de marzo de 1882. Crónica: la cuestión soles rotos
(10) La Situación, 8 de marzo de 1882. La cuestión de los billetes rotos







lunes, 30 de diciembre de 2013

Dragón Voraz

La ley que ha dado luz verde a la modernización de la refinería de Talara ha dejado muchos vivos, algunos muertos y bastantes heridos. Entre los vivos se cuentan a los posibles contratistas y supervisores del proyecto, además de los bancos que financiarán esta gigantesca obra de US$3.514 millones. Todo apunta a que no habrá una licitación, sino se contratará directamente a la constructora española Técnicas Reunidas (TR), que realizó los estudios de ingeniería y diseño. Entre los 'muertos' de la ley está la participación de Petroperú en el Gasoducto del Sur y el Polo Petroquímico, porque la norma no establece nada sobre esos proyectos.

Y entre los heridos se encuentran los trabajadores de Petroperú debido a la posible privatización de la empresa, dado que el artículo 3 autoriza a la empresa estatal a la venta o emisión de acciones para que sean colocadas en bolsa hasta el 49% del capital social. Y mediante disposición complementaria de la misma norma se prevé que un paquete del 5% de las acciones sea ofertado a través de un programa de participación ciudadana. Es decir, el público peruano podrá tener el 5% de acciones de Petroperú e inversionistas corporativos -o uno solo-, el 44%.

Evin Querebalú Román, presidente de la Coalición de Sindicatos de Petroperú, ha señalado que con esta ley se quiere quebrar a Petroperú para dejarla fuera del negocio de la explotación de lotes petroleros. Los congresistas Manuel Dammert, Verónika Mendoza y el resto de la bancada de Acción Popular junto con Carmela Sifuentes, presidenta de la CGTP, han iniciado una campaña ciudadana para recolectar 60 mil firmas que apoyen una iniciativa legislativa que presentarán en abril para derogar la 'privatización' del 49% de Petroperú y recuperar la autonomía del directorio, pues antes podían ser removidos por una falta grave, y ahora por la voluntad de los titulares del MEM y del MEF.


CHINITOS SÍ, ‘QUELEL’
Para el expresidente de Petroperú, César Gutiérrez, tal como está el esquema de venta de acciones de Petroperú, sólo una empresa china podrá comprarlo. “A ninguna empresa de occidente le gusta meter mucha plata en una empresa que implica grandes riesgos como Petroperú, sin tener su control, por lo que es seguro que no se interesarán en el 44%”, EXPRESA Gutiérrez, apuntando que ese 44% lo podría adquirir la gigantesca petrolera estatal China National Petroleum Corporation (CNPC), presente en el país.

CNPC opera en Perú desde 1993, a través de su subsidiaria, Sapet, que se encuentra operando los lotes VI y VII en Piura y cuenta con una participación del 45% en el lote 1AB (Loreto) y en el lote 8 (Amazonas), ambos operados por la argentina Pluspetrol. Sapet también se encuentra explorando los lotes 111 y 113 en el departamento de Ucayali.
El mes pasado, CNPC hizo la compra del año en Perú. Su subsidiaria Petrochina compró los activos de Petrobras en Perú -que generaron US$600 millones en ingresos con utilidad neta de US$102 millones- por  US$2,600 millones, en una clara demostración de que desea continuar aumentando su presencia. Estos activos están conformados por el lote X en Talara (en explotación), el lote 58 (en exploración, sin reservas probadas de gas) y el 46.16% del lote 57 (en exploración, con 0.6 trillones de pies cúbicos de gas en reservas probadas).

Pero cables recientes señalan que en China no sólo se cuecen ‘chaufas’, sino también habas. El expresidente del directorio de PetroChina (2007-2013), Jiang Jiemin, se encuentra en un proceso de investigación, ya que sus compras de empresas en el exterior por US$16,000 millones han tenido dudosa rentabilidad, tanto que la empresa ha tenido que soportar una verdadera catástrofe bursátil, al haber perdido la acción el 80% de su valor, una pérdida gigantesca que bordea los US$768,000 millones en bolsa (Bloomberg 05/09/13).

EL DESENLACE DE TOROMOCHO
Las inversiones chinas no sólo hacen noticias en Perú por sus inversiones en hidrocarburos, sino también en minería. El pasado martes 10, el presidente Ollanta Humala encabezó la ceremonia de inicio de operaciones de la mina Toromocho de la minera china estatal Chinalco, tras inversión de US$3,500 millones.

Inicialmente está prevista una producción de 150 mil toneladas de cobre por año, para luego llegar a 275 mil toneladas, pero en una próxima ampliación (2016), invirtiendo US$1,320 millones, llegará a 300 mil toneladas, aunque primero deben superar la oposición a la mudanza de 300 familias de Morococha al nuevo pueblo construido por la minera en Carhuacoto – a 20 Km de distancia- porque la ampliación del tajo abierto de la mina abarcará el antiguo pueblo.

Como se recuerda, el primer ingreso de capitales chinos a nuestras fronteras se dio con el proceso de privatización, en diciembre del 1992, cuando la empresa Shougang adquirió la empresa Hierro Perú, que explota los yacimientos de hierro de San Juan de Marcona mediante un pago de US$120 millones, dejando con los crespos hechos a la empresa suiza representada por Pedro Pablo Kuczynski (PPK). Ciertamente, la política laboral de esta empresa ha causado cierto desasosiego en la clase trabajadora.

Otro caso bastante sonado es la ucase que dictó el Ministerio de Comercio Exterior de China parta aprobar la fusión (US$30 mil millones) de sus proveedoras, las mineras Glencore y Xstrata (07/05/13), que las obliga a vender el proyecto Las Bambas a una empresa que cuente con el visto bueno del gobierno chino. Por ahora se han interesado las mineras chinas Chinalco y Citic Resources.

La empresa Glencore Xstasta estaría pidiendo US$5,000 millones por Las Bambas, que es el mayor proyecto minero en la historia de Perú, donde se estima una inversión que alcanzará los US$5,200 millones para desarrollar una mina y construir un ducto que transporte los concentrados de mineral desde Las Bambas hasta Tintaya (Cusco), donde finalmente, será procesado para trasladar el cobre (tren) hasta el puerto de Matarani. Estaba programado que Las Bambas debía iniciar su operación a fines del 2014, para producir 400 mil toneladas de cobre por año, sin embargo, esta decisión del gobierno chino, que no tuvo respuesta del gobierno peruano, nos ha dejado por ahora, con las manos cruzadas.

MAREA ROJA
Otra adquisición que ha causado sensación ha sido la compra por US$790 millones de la segunda empresa pesquera peruana, Copeinca –de propiedad de la familia Dyer-, por parte de la empresa China Fishery Group (CFG), subsidiaria de la pesquera china Pacific Andes, controlada por la familia Ng de Hong Kong. CFG ingresó al mar peruano en el 2006 con el hambre insaciable de un tiburón. Primero compró la empresa Procesadora del Carmen SA por US$5.2 millones y a los siete meses adquirió la pesquera Alexandra, pagando US$103.6 millones. Todo indicaba que el escualo se quedaría momentáneamente tranquilo, sin embargo, dio un verdadero coletazo al plantear en la Bolsa de Oslo (Noruega), donde cotizaba Copeinca, una adquisición hostil de la mayoría de acciones, planteando un valor global de US$558 millones, sin embargo, los Dyer inicialmente quisieron plantear combate, pero el tiburón chino, ante esta defensa, ofreció un incremento de 41% adicional y se los tragó de un mordisco.


La empresa china CFG, cuyo mandamás es el peruano José Miguel Tirado Melgar, ha adquirido nada menos que 36 empresas pesqueras peruanas, invirtiendo en total la suma de US$1,050 millones y exhibe por ahora, en su poder, 12 plantas de harina de pescado (anchoveta), 60 embarcaciones y exhibe la mayor cuota de pesca de anchoveta (17%), superando incluso al grupo Brescia (Tasa). Chinos de risa.

Publicado en Correo Semanal 26/12/13

viernes, 11 de octubre de 2013

La Ruta de la Breña

En el centro del país hay una buena opción de recorrido turístico que no está siendo explotada y que yo me atreví a realizar con amigos de amantes de la historia: Manuel Rojas Aquije y Jonatan Saona Reyes, quien estuvo acompañado de su enamorada, Criceyda Cayetano. Este recorrido puede llamársele como “La Ruta Cáceres”, en honor al héroe o “La Ruta de la Breña”, porque recorre los lugares en donde ocurrieron las acciones bélicas durante la guerra con Chile. Ni siquiera recorrimos todos, pero si los principales, que los nombramos a continuación.

CONCEPCIÓN
Ciudad de fácil acceso para cualquier turista, más limpia y ordenada que su vecina Huancayo, fue el lugar de uno de los mayores triunfos peruanos en la guerra con Chile. Una división del ejército peruano al mando del coronel Gastó, apoyada por montoneros de Comas y Pariahuanca, además de vecinos del pueblo, atacaron a un destacamento del ejército chileno en un combate que empezó la 6 de la tarde del domingo 9 de julio de 1882 y se prolongó hasta las 9 horas de la mañana siguiente. No existe una versión peruana que nos señale con precisión la cantidad de nuestras fuerzas, pero según una versión chilena, las fuerzas peruanas tenían 300 hombres armados con rifles y 1,500 indios con hondas y lanzas.



Ninguno de los 77 chilenos sobrevivió al ataque, todos murieron. En las fuerzas peruanas murieron un oficial, cuatro soldados, 18 vecinos y unos cuantos montoneros. Horas después del combate, el 10 de julio, arribó a Concepción el grueso del ejército chileno, al mando del coronel Estanislao del Canto, quien redujo el pueblo a cenizas como el mismo confesó y se asesinó a algunos pobladores.

La iglesia, que fue el último punto de resistencia chileno, fue incendiada aquel día. La que existe actualmente está sobre el mismo lugar en donde estuvo la antigua y está en nuestro recorrido histórico. También es importante señalar el mirador de la ciudad, donde hay actualmente la estatua de la Virgen. Desde ahí hay una bellísima vista de Concepción, pero también recomiendo su visita porque es el punto desde donde descendieron las montoneras de Comas para el ataque.

SIERRALUMI
Desde Concepción hay una gran cantidad de taxis que tomando la carretera a Satipo, van al pueblo de Comas y desde ahí uno puede visitar Sierralumi, lugar de otro triunfo de las armas peruanas.

El paisaje del camino es sin duda alguna, uno de los más bellos del Perú. Para llegar a Comas, a pesar de la corta distancia con Concepción, se tiene que atravesar la cordillera. En la ruta se puede hacer una parada en la laguna Pomacocha, a 4,479 m.s.n.m., que es visitada por pescadores.



Sierralumi es casi ceja de selva, es esplendido su verdor y es conocido por sus manantiales y cataratas.

El 26 de febrero de 1882, llegó al pueblo de Comas un destacamento del ejército chileno, conformado por 31 jinetes y un italiano que les servía de guía. Después de cometer algunos excesos en Comas (fueron acusados de robos y violaciones a mujeres), los chilenos fueron a la hacienda Runatullo de la familia Valladares, donde extrajeron 600 cabezas de reses y caballos, además de 50 arrobas de mantequilla.

Los pobladores de Comas se organizaron. Se armaron con galgas (rocas), cayados (palos de madera), hondas, algunas anticuadas armas de fuego y le dieron el mando de las fuerzas a Ambrosio Salazar.

Cuando los chilenos regresaban de Runatullo y pasaban por el desfiladero en Sierralumi, el 2 de marzo, los pobladores de Comas los atacaron, desprendiendo galgas que habían preparado con anticipación. al destacamento chileno cuando estaba pasaba por el desfiladero en Sierralumi, haciéndolos huir y a dejar abandonado todo el ganado que habían decomisado. Los chilenos reportaron la muerte del oficial Jermain y otros cuatro soldados, tuvieron cuatro soldados heridos y perdieron 23 caballos, 43 sables, 6 carabinas y 7 banderolas. Según escribió el jefe chileno Estanislao del Canto, algunos caballos quedaron inutilizados por las galgas que les cayeron. Ambrosio Salazar escribió que tomaron 28 caballos de los chilenos.

Esta victoria es importante porque fue la primera vez en la guerra que un pueblo se organizaba para defenderse de los invasores chilenos.



Ya no existe el camino de herradura y la actual carretera ha cambiado la fisonomía de la zona a como era en el siglo XIX, pero es un lugar muy agradable a cualquier vista y creo que la región lo debe ofrecer como punto obligatorio.

CHUPACA
Es otra localidad vecina a Huancayo adonde se puede llegar con transporte público, pero es recomendable un auto particular para evitar el tráfico.

De acuerdo a la versión local, un mensaje enviado por el jefe de la división chilena (10/04/1882), coronel Estanislao Del Canto, exigía la entrega de 200 doncellas del pueblo y anexos al cuartel general chileno en Huancayo. Inmediatamente todos los chupaquinos se organizaron bajo el mando del gobernador Manuel María Flores y formaron una guerrilla de 800 hombres, aunque sus armas de fuego eran sólo 22. Fueron dos los destacamentos chilenos que llegaron a Chupaca, superiores en número y armas, uno al mando del coronel Eulogio Robles y otro al mando del comandante Manuel Barahona.

Los combates se realizaron entre el 19 y 20 de abril se realizaron diversos combates en la zona, que terminaron con el incendio del pueblo el último día. El coronel Del Canto confiesa que el pueblo de Chupaca fue el más rebelde y hostil, siendo necesaria la demolición de las casas de los cabecillas. La iglesia, que databa del año 1540, fue quemada y la actual es moderna.



No era la primera vez que Chupaca pasaba por esto. Durante la guerra de Independencia, un destacamento al mando del coronel español Carratala asesinó a varios pobladores porque el pueblo mostraba simpatía a los patriotas. El pueblo fue saqueado y varios hombres y mujeres fueron colgados de cabeza en la torre del campanario y azotados, hasta que arribaron las tropas patriotas (27/05/1821).

Lo único malo de Chupaca es que la plaza tiene un monumento a Cáceres que más parece un Power Ranger que al héroe de la Breña.



SAPALLANGA
Cualquiera de Huancayo puede ir a Sapallanga en transporte público. Es un lugar muy conocido por sus chicharronerías, pero en general hay poco para ver, la misma plaza no luce muy aseada. 


De acuerdo a un parte del general Andrés A. Cáceres, guerrilleros al mando de los coroneles Domingo Cabrera y Miguel Gálvez atacaron a los chilenos en Sapallanga en la mañana del 9 de julio de 1882.

PUCARÁ
Fue en esta localidad en donde se realizaron tres combates durante la guerra con Chile, siendo importantes los dos primeros, ocurridos el 5 de febrero y el 9 de julio de 1882.


En el primero, se produjo un choque entre la vanguardia chilena y la retaguardia peruana. El ejército peruano, al mando del general Cáceres, pudo retirarse al sur sin ser molestado por el ejército chileno después de esta acción.

El segundo combate fue una prolongación del combate que se venía desarrollando desde Marcavalle, al sur del pueblo

Es fácil llegar a Pucará desde Huancayo. Lo mejor del pueblo es que tiene un mirador desde donde se puede apreciar todo el valle. También tiene una plaza muy bien cuidada y el Museo Casa  Histórica Campaña de la Breña, recientemente inaugurado por el Ministerio de Cultura (09/07/13).

MARCAVALLE
Este es tal vez el punto más importante del recorrido porque fue el punto de inicio de la contraofensiva de Cáceres en 1882. Para ir a Marcavalle, cualquiera puede tomar un taxi en Pucará que lo llevé hasta allá, pero no al pueblo, sino al “cuello” de Marcavalle, donde ocurrió el combate.


En la mañana del 9 de julio, acampaba en el cuello de Marcavalle las fuerzas chilenas cuando fueron atacadas sorpresivamente, por las fuerzas peruanas. El combate no duró más 15 minutos según escribió el mismo Cáceres, tras lo cual las fuerzas chilenas se retiraron a Pucará para otro combate el mismo día. En Marcavalle, los chilenos tuvieron 19 muertos y 14 heridos y los peruanos un muerto y tres heridos.

El pueblo de Marcavalle se dedica a la agricultura, está un poco abandonado y debe ser uno de los más pobres de la región. Tiene un bello paisaje pero la zona es bien fría, principalmente el cuello de Marcavalle.
Así terminamos nuestro recorrido, esperando en el futuro recorrer Huaripampa, Huancané, Mito, Muzue, Sincos, Izcuchaca, Jauja, Tarma, etc.


lunes, 7 de octubre de 2013

Informes ingleses y norteamericanos sobre el combate de Angamos

El combate naval de Angamos fue la acción bélica de la más importante de la Guerra con Chile para la prensa de Estados Unidos y Reino Unido, incluso más que las batallas de Lima. Esto se debe a que en esa época los buques blindados eran toda una novedad y antes de Angamos, el combate en serio entre buques blindados fue en 1866, en la batalla naval de Lissa.

Marinos ingleses y norteamericanos visitaron el Huáscar cuando este arribó a Coquimbo, a seis días del combate (14/10/1879), para inspeccionarlo y sacar sus propias conclusiones del combate. Ellos fueron la primera fuente de noticias para los diarios y revistas de sus países.

El contralmirante norteamericano Christopher Raymond Perry Rodgers, Comandante de la Escuadra del Pacifico, formó una comisión el martes 14 de octubre de 1879 para que visiten el Huáscar, conformada por oficiales de la fragata USS Pensacola, el buque insignia de Estados Unidos en el Pacífico, una fragata de madera de 20 años de antigüedad, lo que da una idea del débil poder naval que en ese entonces tenía en esa época la hoy primera potencia mundial. La comisión estuvo conformada por el capitán de navío K. R. Breese, el primer ingeniero E. D. Robie y los tenientes R. R. Ingersoll, D. Kennedy y T. B. M. Mason, este último, autor tiempo después de un libro de la guerra: “The War on the Pacific Coast of South America Between Chile and the Allied Republics of Peru and Bolivia”, en base a sus observaciones y a la de otros marinos norteamericanos. Esta obra fue traducida al castellano y publicada en Chile en 1971 por la Editorial Francisco Aguirre con el nombre de “Guerra en el Pacífico Sur”.

En cuanto a la comisión, ellos emitieron un informe sobre todas las averías del Huáscar el lunes 20, que luego fue publicada para uso interno de la Marina de Estados Unidos, incluyendo interesantes dibujos. Esta obra fue traducida al castellano y publicada como anexo a la obra “Tradiciones Navales Peruanas”, tomo II, de José Valdizan Gamio, en 1969. Esta obra es un poco desconocida y pocos lo han leído.

En el 2006, el volumen 2 del tomo XI de “Historia Marítima del Perú”, escrita por Melitón Carvajal Pareja, incluye en sus anexos preguntas efectuadas a oficiales del Cochrane realizada por oficiales del USS Pensacola, presumo que realizada por los mismos oficiales que visitaron el Huáscar. Es muy buena la información recopilada por los marinos norteamericanos sobre los daños que recibió el Huáscar en el combate.

Los ingleses también visitaron al Huáscar. En Antofagasta estaba la fragata HMS Turquoise y sus oficiales y su comandante, el capitán George Robinson, visitó el blindado chileno Cochrane obteniendo algunos del combate, pero fue el comandante de la corbeta HMS Thetis, el capitán P. W. Stephens, quien visitó el Huáscar en Coquimbo el jueves 16 de octubre, aunque tres días antes visitó al blindado Blanco Encalada y escribió un primer informe del combate. Los informes de Robinson y Stephens fueron enviados al contralmirante F. H. Sterling, comandante de la escuadra británica en el Pacífico, que estaba en el Callao con su buque insignia, el blindado HMS Triumph, cuyo blindaje era inferior a los buques chilenos, lo que nos da una idea de la gran fuerza a la que el Huáscar tuvo que hacerle frente. Estos informes fueron publicados en castellano en 1972 en el folleto Angamos, del historiador peruano José Carlos Martin. 

El teniente R.N. Madan del crucero blindado HMS Shanon, pudo visitar el Huáscar y dibujó croquis de las averías sufridas por el Huáscar en Angamos, que fueron reproducidos en el artículo “Incidents of the War between Chili and Peru” en The Journal of the Royal United Service Institution” en 1881. Estos croquis y su informe en castellano fueron transcritos para “Historia Marítima” de Melitón Carvajal antes citado. 

No sólo fueron marinos los que visitaron el Huáscar. El vicecónsul británico del puerto chileno de Caldera, E. J. Macks, quien visitó al Huáscar cuando este arribó a Caldera después del combate. Macks llegó a confeccionar un croquis del Huáscar (ver imagen) con los disparos recibidos en el combate, que luego fue corregido por  el Comandante de Arsenales R. Vidal G. y publicado en el Boletín del Guerra del martes 9 de diciembre de 1879. El Boletín de la Guerra era una publicación  del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, que lo distribuía en sus legaciones en el extranjero e impreso en idiomas español, inglés, francés y alemán, por lo que se puede decir que tuvo amplia difusión mundial.

Croquis de los proyectiles que le cayeron al Huáscar
Boletín de la Guerra, publicación chilena

El periódico inglés Engineering publicó también croquis de los tiros que recibió el Huáscar así como grabados del estado en que había quedado el buque peruano en sus ediciones del 12 y 19 de diciembre de 1879 y del 5 de marzo de 1880. Es obvio que su fuente fueron marinos ingleses.

Los diarios norteamericanos no se quedaron atrás. El capitán norteamericano Edward Terry, comandante del USS Pensacola, visitó al Huáscar el mismo día del combate, 8 de octubre, en Mejillones, pero sus impresiones y datos recién fueron publicadas en el New York Times el 10 de mayo de 1881, dsiponible en la web.
  
Un buen artículo publicado en Estados Unidos sobre toda la campaña del Huáscar peruano, no sólo el combate de Angamos, fue el “A Famous Sea-Fight. The Engagement in 1879 off the Bolivian coast between Peruvian and Chilean ironclads” del norteamericano Claude H. Wetmore, que vio luz en el The Century Illustrated Monthly Magazine, Volume LV, No. 6, April, 1898. Tuve la fortuna de encontrar este artículo de venta en la web de AbeBooks. Wetmore vivió en Perú durante la época de la guerra y vio al Huáscar tanto con bandera chilena como con bandera peruana. Wetmore también escribió de nuestro país en su libro “Incaland: a story of adventure in the interior of Peru and the closing chapters of the war with Chile”, afortunadamente disponible en la web.

Grabado de The Century Illustrated Monthly Magazine

El artículo de Wetmore incluye un interesante grabado del combate desconocido por muchos. Este grabado realmente me llena de curiosidad si existe una pintura que sirvió de base al grabado y sí es así, quien fue su autor. El autor dice que antes de publicar su artículo, este fue revisado por el USN William Carey Cole y por el capitán de artillería norteamericano Henry S. Wetmore. Este último, fue cónsul de Estados Unidos en Paita y vivió en el Callao durante la guerra, siendo muy amigo de Miguel Grau, con quien desayunó la mañana de su infortunado viaje.


Me queda pendiente revisar las publicaciones realizadas por el The Times de Londres o alguna publicación francesa sobre el combate de Angamos, espero tener pronto la ocasión de hacerlo.

martes, 3 de septiembre de 2013

Un vuelo que inquieta

Quienes tienen deudas en dólares padecen hoy el impacto de su cotización a niveles que nadie esperaba hace tres meses. Y la morosidad crece peligrosamente. Una nueva alerta para el ministro Castilla

La súbita devaluación del sol frente al dólar, que llegó a S/. 2.84 el martes 20 pasado, no deja de causar sobresaltos a muchas familias peruanas, dado que la divisa norteamericana se cotizaba en el verano a S/. 2.50, tanto que el ex candidato presidencial Pedro Pablo Kuczynski se aventuró a pronosticar que el tipo de cambio se desplomaría a S/. 2.30 hacia el final de dicha estación. Sin embargo, al cierre de esta edición, el reconocido profesor de la Universidad del Pacífico, Bruno Seminario, acaba de recomendar al Banco Central de Reserva (BCR) que deje de luchar contra esta alza cambiaria, que lo mejor que podría suceder “es que se situé a S/. 3. Y cuanto más rápido, mejor”.

Así las cosas, mientras que los exportadores celebran porque reciben más soles por sus ventas, la otra cara de la moneda la representan muchos peruanos de a pie -que reciben sus sueldos en soles- y se encuentran ‘fritos’ porque en el 2012, cuando el dólar estaba bajando, pactaron sus préstamos de consumo e hipotecario en dicha moneda para adquirir una serie de bienes y artefactos (televisores, refrigeradoras, muebles, entre otros), autos y departamentos. En este frenesí de endeudamiento, el crédito de consumo en dólares creció a 17%, según reporta la Superintendencia de Banca, Seguros y AFPs-SBS (febrero 2012 vs febrero 2013).

Más de medio millón de familias (562,358 deudores) se embarcaron en estas deudas y ahora se verán la vida a cuadritos porque, sin que su sueldo ascienda, tendrán que afrontar ante los bancos unas cuotas mensuales que se han elevado más de 13%, pues el tipo de cambio se ha elevado de S/. 2.50 hasta llegar a bordear S/. 2.84.  

LOS BOMBEROS DEL BCR. Este tsunami cambiario tiene su epicentro en Washington DC (EEUU), concretamente en el Capitolio, cuando Ben Shalom Bernanke, el presidente de la Reserva Federal – FED (el BCR norteamericano), anunció que reduciría el ritmo de compras de bonos (bonos del tesoro o T-Bonds) en mayo, movida que venía utilizando al ritmo de US$85,000 millones mensuales. De acuerdo a una encuesta realizada por Bloomberg (26/08/13) el 65% cree que la primera reducción se realizará el 19 de septiembre, luego de la reunión de la Fed del 17 de septiembre.

Dicho de otra manera, la FED anunció a los agentes económicos que se apresta a clausurar la “maquinita” de emisión de billetes, que desde la crisis del 2008 (caída del Lehman Brothers en septiembre), funcionó a toda máquina para tratar de reactivar la debilitada economía de EEUU, inyectando masivamente dólares a los bancos y a la vez, bajando la tasa interbancaria a 0% (cero por ciento) para evitar que las familias norteamericanas pierdan la tradicional costumbre del ‘shopping’ semanal.

Ante esta grave declaración de Bernanke, las monedas en el mundo empezaron a desplomarse: la rupia (India) 16%, la rupia (Indonesia) 15%, la lira (Turquía) 12%, el real (Brasil) 20%, el peso (México) 3%, el peso (Chile) 7%, el peso (Colombia) 9%, el peso (Argentina) 14% y el sol (Perú) 13%.

Ante gigantesca ola mundial, es poco lo que puede hacer el instituto emisor. En los últimos 57 días, cual Quijote luchando contra los molinos de viento, ha vendido cerca de US$3,000 millones de las Reservas Internacionales y han colocado en la banca US$1,591 millones en Certificados de Depósitos Reajustables al tipo de cambio (CDR). Es decir, el BCR ha retirado S/. 13,000 millones de liquidez (vendiendo dólares y CDR) para evitar que los agentes financieros  sigan avivando el fuego especulativo del alza del tipo de cambio.

Paralelamente, para evitar que este masivo retiro de soles desacelere bruscamente la colocación de créditos, el BCR ha dispuesto que el encaje en soles (el porcentaje que el BCR inmoviliza en los bancos de los ahorros) disminuya de 30% a 20%.

Sin embargo, los agentes financieros más avispados han reaccionado de inmediato y han preparado su tabla para correr la ola cambiaria. Según la Asociación de Bancos (ASBANC), los depósitos bancarios en dólares ha repuntan en US$2,635 millones en los últimos dos meses.

Así, ante la estabilización de la economía de EEUU (3.5% de crecimiento del PBI) y que Europa parece que va a rebotar -tras haber tocado fondo-, los capitales empiezan a regresar a los EEUU, provocando la venta de activos en los países emergentes, según señala el profesor Seminario.

LA BANCA TIEMBLA. Según el exsuperintendente de la SBS, Juan José Marthans, la cartera pesada y castigada de la banca, que son los créditos incobrables, suman a estas alturas nada menos que S/. 1,165 millones (US$432 millones) en el primer semestre de este año, un alarmante aumento del 33% con respecto al primer semestre del 2012.

En el boletín de la SBS, también se aprecia que la morosidad (los clientes que no pagan) en algunos bancos y en algunos tipos de crédito han alcanzado límites peligrosos. Ciertamente, el promedio de morosidad durante el gobierno de Ollanta Humala sólo ha crecido de 1.5% a 2.1%, pero estos índices suelen esconder prácticas contables muy ingeniosas. No obstante, las cifras ya vienen revelando la desaceleración de la economía y de la falta de rigurosidad en los bancos al “regalar” tarjetas de crédito a diestra y siniestra.

En el Scotiabank, la morosidad de tarjetas de crédito a medianas empresas alcanza el 17.63%, y en Crediscotia, la morosidad de tarjetas de crédito a microempresas llega a 38.99%. El HSBC en préstamos a medianas empresas la morosidad alcanza 13.88%. El Banco Azteca no se queda a la cola, su nivel de morosidad en préstamos de consumo es de 9.89%. Toda una colección de perlas. Financiera Uno –que opera la conocida tarjeta Oh! de las tiendas Oechsle- tiene una morosidad 20.18% en tarjetas de crédito y Mitsui Auto Finance –conocida por sus créditos automotores- tiene una morosidad en arrendamiento financiero (leasing) de 42.95% a pequeñas empresas, 32.63% a microempresas y 25.55% a medianas empresas.

Las cajas municipales no se quedan atrás: la Caja del Santa tiene una morosidad de 37.07% en préstamos a medianas empresas, en Caja Piura es de 14.54% en créditos hipotecarios y la Caja Paita tiene una morosidad de 13.04% en créditos a microempresas.


Como se puede apreciar, el Superintendente de Banca, Seguros y AFPs, Daniel Schydlowsky, el presidente del BCR, Julio Velarde, y sobretodo el ministro de Economía, Luis Castilla, tendrán que hilar muy fino para evitar las sorpresas del pasado.

Revista Correo Semanal del 29 de agosto

domingo, 1 de septiembre de 2013

Una Fiesta a Medias

Según el BID, sólo un 48.9% de peruanos pertenece a la clase media consolidada, el consumo es su divisa

Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) establece que la clase media en el Perú supera el 70%, pero connotados economistas analizan una cifra que podría pecar de triunfalista

Según Fidel Jaramillo, representante de la oficina del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el Perú, el estudio “Clase Media en el Perú: Cuantificación y Evolución Reciente 2005-2011” revela que esta se ha duplicado, no sólo en su universo sino también en el flujo de sus ingresos. El análisis revela que la clase media consolidada (CMC), que representaba el 25.9% de la población el año 2005, se elevó hasta situarse en el 48.9% en el 2011. En este documento también se consigna otro segmento de la población inmediatamente menor a la clase media, a la que se le denomina como clase media emergente (CME), la misma que se encuentra en una situación de vulnerabilidad y muy cercana a la línea de pobreza. “Cualquier choque adverso, como menor crecimiento económico o como un problema de enfermedad o vejez, etc haría que esta clase vuelva a una situación anterior (de pobreza)”, admitió Jaramillo. Así, esta CME, cuyo nivel, que era de 24.8% en el 2005, disminuyó hasta el 21.2% en el 2011.

De este modo y sumando la CMC a esta CME, el BID obtiene que un 70.1% de la población peruana como clase media. Las cifras en que basa este estudio llegan a fines del 2011. Así, en el Perú las familias de la CMC, constan de cuatro integrantes y registran ingresos mensuales en un rango entre S/. 1,660 y S/. 9,785, mientras que las familias de la CME se sitúan en un rango de ingresos que va entre S/. 1,088 a S/. 1,659 soles. Como se sabe, la línea de pobreza -según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI)- se encuentra por debajo de los S/. 1,088, y la línea de riqueza, por encima de los S/. 9,785. La fuente que ha utilizado este estudio son los datos de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) que anualmente elabora el INEI.

Si bien este estudio del BID está enfocado en la clase media tiene como marco la importante reducción de la pobreza en este período, que bajó de 48.7% a 27.8%. El jefe del INEI, Alejandro Vílchez De los Ríos, ha expresado que en el 2012 la pobreza se redujo a 25.8%. Otro dato significativo de este mismo período es que el sector de los llamados ‘ricos’ experimentó un crecimiento de 0.6% a 2.1%.

LOS POBRES TAMBIÉN COBRAN. Para el venezolano Omar Zambrano, economista del BID en el Perú, la expansión de la clase media en los últimos años obedece a la reducción de la pobreza. Es decir, un 25% - uno de cada cuatro peruanos- ha cruzado la línea de pobreza hacia la clase media, gracias a las políticas públicas que han garantizado estabilidad macroeconómica, apertura comercial y aumento de inversiones y empleos. Tanto que “el Perú está liderando la región en el tema de generación de clase media”, opina Zambrano.

Sin embargo, Elmer Cuba, socio director de Macroconsult, discrepa de estas conclusiones del estudio del BID indicando que “Los economistas sabemos más de la pobreza que de la clase media” porque “hay un problema en la definición de la clase media”. “Todos están de acuerdo en cual es el porcentaje de pobres en el Perú, pero no en cuantos son los peruanos de clase media”, porque esto depende de cuantos componentes se pueden evaluar para determinar su tamaño. “Por ejemplo, de un tamaño de la Población Económicamente Activa de 16 millones, sólo 4 millones están afiliados a las AFPs. Entonces la clase media es de tan sólo 25% según este parámetro”, explica Cuba. Los economistas, según este experto, pueden debatir de cual es el tamaño de la clase media, pero no todos van a coincidir en que tanto esta ha aumentado o si se ha duplicado.

Para Gustavo Yamada, decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Pacífico, la clase media peruana se sitúa entre el 20% y 25% de la población, porque el porcentaje de familias que tiene lavadora es de 20% y se asume que una familia de clase media, por lo menos debe tener una lavadora porque su tiempo vale más en el mercado laboral. “Sin duda, la clase media ha aumentado muchísimo, como el porcentaje de familias con lavadoras ha aumentado de 10% a 20%”. Yamada coincide con Cuba en que los académicos suelen discrepar en la forma fina de la medición porque en el mundo no hay una definición consensuada sobre como medir a la clase media.

RIZANDO EL RIZO DEL BID. Así las cosas, el enfoque usado por el BID es bastante simple, porque concluye en definir como clase media aquellas familias que no son pobres ni ricas a partir de su flujo de ingreso. “No se trata solamente de cruzar la línea de pobreza, sino que hay un porcentaje de familias que si bien, ya no son pobres (porque ganan más de S/. 1,088 mensuales) si se consideran pobres”. El economista de Macroconsult arguye que no basta la definición monetaria, porque bajo este método una familia de clase media puede tener hijos que no leen y que no tienen ningún futuro laboral. “¿Puede considerarse alguien de pertenecer a la clase media sin contar con jubilación, seguro médico o vacaciones?”, se preguntó Cuba.
Por otro lado, Yamada señala que lo más importante es la educación. “Con 87% de niños que no pueden resolver problemas de matemáticas básicas ¿qué probabilidad hay de que tus hijos puedan mantenerse en la clase media, puedan progresar más o volver a caer en una situación de inseguridad?”, agregó.
Todo ello establece que la gran tarea pendiente del gobierno debe enfocarse en educación y reformas laborales para sostener el crecimiento de la clase media.

CLASES Y HOGARES

·         De acuerdo a la Encuesta Nacional de Hogares, a diciembre de 2012, el 90.3% de los hogares peruanos cuentan con alumbrado eléctrico, el 83.2% con agua potable y el ingreso promedio mensual de los trabajadores del área urbana fue de S/. 1,341.

·         En el 2011, el 29.8% de los hogares a  nivel nacional contaba con telefonía fija, el 75.2% con telefonía celular y sólo el 16.4% con acceso a internet.

EL GINI ES EL LIMITE

·         Tal como se conoce, el Coeficiente de Desigualdad de Ingresos (conocido como GINI) mide la desigualdad de los ingresos dentro de un país con valores que van de cero a uno, en donde cero corresponde a una perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y el uno a una perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos, y los demás, ninguno). Se trata de un ratio que permite determinar el aumento de la clase media y la disminución de la pobreza.


·         El INEI mide el coeficiente GINI y se revela que la desigualdad nacional ha disminuido desde el año 2007, cuando era de 0.5, llegando el año 2012 a 0.45. En la costa el GINI es de sólo 0.41, mientras que en la sierra es de 0.48 y en la selva de 0.46, por lo que en la costa hay menos pobres y más clase media. Sin embargo, el economista Bruno Seminario considera que esta medición, en el Perú, se encuentra distorsionada por Los ingresos de la actividad minera. 

  Publicado en la revista Correo Semanal el 20 de junio del 2013




domingo, 25 de agosto de 2013

La batalla de Zepita

Hace 190 años se realizó la batalla de Zepita, una de las primeras victorias peruanas en la Guerra de la Independencia.

La batalla de Zepita fue una acción bélica de corta magnitud pero la principal en la llamada Segunda Campaña a Intermedios (mayo-octubre 1823).

El cuerpo del ejército peruano estaba al mando del general Andrés de Santa Cruz y Calahumana, argentino de nacimiento (nació en La Paz en 1792, cuando esta ciudad pertenecía al virreinato del Río de La Plata. Bolivia existió a partir de 1826) y quien como jefe de estado mayor del ejército del centro, realizó el golpe de Estado que llevó al poder al coronel José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete (28/02/1823). Tras esto, Santa Cruz fue ascendido a general de brigada y General en Jefe del Ejército Peruano que organizó Riva Agüero, fusionando al Ejército del Centro con el Ejército Libertador argentino-chileno.


Cuadro del Museo Nacional de Historia


Santa Cruz arribó con un cuerpo del ejército peruano a la ciudad de La Paz el 8 de agosto, mientras otro cuerpo, al mando del general Agustín Gamarra -pero también bajo órdenes de Santa Cruz- estaba camino a Oruro, cuando recibieron noticias de que el ejército realista iba por ellos. En esta parte de la campaña, Santa Cruz esperaba refuerzos de una división desde Chile, que llegaría por mar; el arribo de una división del ejército colombiano, y también una cooperación de las fuerzas argentinas que estaban en Salta y Tucuman. La división colombiano-chilena -3,000 hombres al mando del general Antonio José de Sucre- ocuparon Arequipa el 26 de agosto pero nunca se obtuvo la coordinación con el ejército de Santa Cruz y menos la cooperación de las tropas argentinas.

El grueso de las fuerzas realistas estaba en el ejército del norte -9,000 hombres- al mando del general Canterac, que ocupó Lima entre el 18 de junio y el 16 de julio de 1823. De este ejército, el 1° de julio partió por tierra una división de 2 mil hombres, al mando del general Gerónimo Valdez, con el objetivo de reforzar las fuerzas del virrey José de La Serna -tenía bajo sus órdenes directas 400 hombres en el Cusco, además de 2,000 en Arequipa al mando del brigadier Carratalá y 2,500 en el Alto Perú al mando del general Olañeta- y batir al ejército peruano en el sur.

La división de Valdez llegó a Andahuaylas el 28 de julio. Valdez se adelantó a Sicuani el 2 de agosto para conferenciar con el virrey La Serna, quien ya se había movilizado a ese pueblo, mientras su división avanzaba hacia el sur en escalones.

La Serna había organizado unas tropas que puso al mando de Valdez y debía reunirse con fuerzas que el brigadier Carratalá llevaba desde Arequipa. Su objetivo era atraer a Santa Cruz para evitar que se dirija al sur y venza a las fuerzas realistas de Olañeta, además que ganaban tiempo para organizarse mejor y atacar a los patriotas más adelante.

Valdez llegó a Puno el 16 de agosto con 900 hombres, compuestas por un batallón, un escuadrón de caballería y dos piezas de artillería. El 22 se unió con las fuerzas que traía Carratalá, unos 1,000 hombres -un batallón y dos escuadrones- en Pomata, con las que emprendió camino al río Desaguadero.

Fuerzas combatientes y el campo de batalla

Las tropas patriotas tenían, según escribió el coronel Federico de Brandsen, presente  en la batalla,(1) la siguiente composición:

Batallones: 1° de la Legión peruana (350 hombres), Cazadores (350 hombres), Vencedor (300 hombres), Número 4 (150 hombres) y los escuadrones 2 y 3 del regimiento de caballería Húzares (200 jinetes), además de 2 piezas de artillería de montaña.

El 18 de agosto, llegaron las noticias a La Paz de que las fuerzas realistas había ocupado Puno dos días antes. Santa Cruz ordenó que sus fuerzas acampadas en Pomata se retiraran, mientras el ejército de su ejército avanzaba desde Viacha al Desaguadero. Aquí comienzan las contradicciones entre uno y otro bando.

El 23 de agosto a las 3 pm, ocurrió un tiroteo entre las fuerzas patriotas y las realistas en el puente del Inca, resultando un patriota herido y tres realistas muertos, según el parte oficial de Santa Cruz. Según el relato de Valdez, encontró el puente cortado y defendido por 4 piezas de artillería, por lo que se retiró a Zepita.

Según William Miller, militar británico que luchó por la independencia de Perú, las fuerzas realistas al mando de Valdez constaban de los batallones Victoria, Partidarios y el 1er batallón del 1er Regimiento, un destacamento de 700 jinetes y 4 piezas de artillería de campaña, fuerzas que se estimaban en 1,800 hombres, mientras las fuerzas de Santa Cruz fueron estimadas en 1,600 hombres por Miller.(2)

De acuerdo a Valdez, sus fuerzas eran los batallones Victoria, Cazadores, el 1er batallón del 1er Regimiento, tres escuadrones de caballería y 4 piezas de artillería.(3)

Imagen del libro La batalla de Zepita de Manuel C. Bonilla

La batalla y anécdotas

Zepita es un pueblo junto al lago Titicaca y los realistas ocuparon unas alturas conocida como Chua Chua o Chuachuani, a 10 kilómetros al noroeste de Zepita. De acuerdo a Valdez, sobre esta loma: “La extensión de su frente muy proporcionada al número de tropas de mi mando, la constituia en el grado de una posición brillante. Hacía ya más de dos años que me había llamado la atención, aunque estaba lejos entonces de pensar que me serviría algún día”.(4)

Valdez formó sus fuerzas con una primera línea conformada por los batallones Cazadores y Victoria, y en medio de ellos la artillería. La caballería estaba en una hondonada al sureste y en la retaguardia, el 1er batallón del 1er Regimiento.

Santa Cruz formó una primera línea con los batallones Legión, Número 4 y Cazadores, con la artillería en medio de ellos, la caballería en los extremos y el batallón Vencedor al centro, en la retaguardia.

El ataque de Santa Cruz se inició en la tarde y la noche dio fin al combate. Las fuerzas de Valdez se retiraron a Pomata y las de Santa Cruz a La Paz. Ambos se adjudicaron la victoria, aunque Valdez nunca mencionó sus bajas.

Una versión anónima española señala que “si no fue alli la total destrucción de Santacruz, lo debió a la oscuridad y la nevada incesante de toda la noche, pues cuando empezó esta estaba destruido en todas direcciones”.(5) Para Miller, fue un combate indeciso.(6)

El jefe del batallón Legión peruana, el coronel Blas Cerdeña, natural de las Islas Canarias, cayó herido y fue hecho prisionero por los realistas. Después de seis meses fue canjeado y se reintegró a las filas patriotas.(7)

Al batallón Número 4 se le bautizó como Zepita N° 4. Desde entonces, un batallón del ejército peruano lleva el nombre de Zepita.

En Perú se consideró una victoria desde el primer momento, lo cual fue bastante explotado porque en ese entonces, el ejército realista parecía casi invencible.

Santa Cruz tuvo una carrera política exitosa después de ese triunfo. Se le dio el título de Mariscal de Zepita en 1825 y fue luego presidente de Perú (1826-1827), Bolivia (1829-1838) y protector de la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839).

Felipe Santiago Salaverry combatió con el grado de teniente 2° en el batallón Legión peruana. Años después, Salaverry fue presidente de Perú (1835-1836) y como tal, fue fusilado por órdenes de Santa Cruz (18/02/1836).


Parte oficial de Andrés de Santa Cruz

Cuartel General, en el Desaguadero, Agosto 26 de 1823

Señor Ministro

Desde Viacha instruí a US. del estado de mi campaña, con fecha 18 y en los ocho días que han corrido, tengo la satisfacción de decir a US. que sucesos muy importantes han adelantado mis ventajas. Por el sur, el general Gamarra con el segundo cuerpo de ejército reforzado por el primer escuadrón Húzares, y una columna ligera de 300 soldados escojidos del primer cuerpo a las órdenes del coronel Vargas, tomó el reducto de Oruro y su población  que vergonzosamente abandonó el general Olañeta sin un tiro de fusil. Veinte y dos piezas de diferentes calibres, y muchos útiles de parque quedaron en nuestro poder; y un considerable número de pasados nacen cierta su disolución en la retirada que continúan sobre Potosí. El coronel Lanza marchó el 21 a Cochabamba que, por repliegue general ordenada de las guarniciones españolas aquella villa, ha quedado abandonada. Me prometo mucho de la actividad y buena disposición de aquellos jefes y la decisión  de los pueblos, que ya logran ponerse bajo la protección del ejército libertador.

Por el norte he logrado una victoria en el día de ayer en los campos de Zepita entre un cuerpo de 1,800 hombres mandados por el general Valdez. El orgullo de este general, y las circunstancias de haber convertido la cuna de los ejércitos españoles en su sepulcro hacen de alguna más importancia un suceso que prepara el que ha de decidir de la suerte del Perú. Detallaré a US. sus pormenores para que los ponga en el conocimiento de S.E. y sirvan de satisfacción a los que siguen con interés nuestros pasos.

Avisado el cuartel general de Viacha, por los partes del coronel Cerdeña situado en Pomata, de haber llegado a Puno el general Valdez con 1,800 hombres, le ordené replegarse al Desaguadero donde yo me encaminé luego, haciéndose seguir por lo batallones de Cazadores del Ejército, del de Vencedores en Pichincha, y de un escuadrón de Húzares de la Guardia. El 23 al llegar al puente me informé que el mismo Valdez venía marchando hacia él con toda su columna. Como no me habían llegado aún los cuerpos que me seguían, lo esperé sólo a la defensiva, a las tres de la tarde, en que se me presentó: empezó el tiroteo que, en tres horas no pasó de un cambio de balas, cuyo resultado fue un herido de mi parte, y tres muertos que dejó el enemigo al retirarse después al anochecer.

El 24 se me reunieron los cuerpos que aguardaba; y el 25, con una columna de 1,300 hombres compuesta parte de cada uno de los batallones Cazadores, Vencedores, Legión y Núm. 4; y de los escuadrones 2° y 3° de Húzares y de una brigada de dos piezas de montaña, marché al enemigo que creí me aguardase con decisión en el pueblo de Zepita que ocupaba, dejando el puente asegurado por dos piezas de artillería, y dos compañías de cada batallón.

Mi vanguardia compuesta del batallón de cazadores, y el segundo escuadrón Húzares a las órdenes del señor coronel Brandsen, alcanzó a ver al enemigo a las dos horas de marcha; y como un aviso equivocado me hubiese hecho creer necesario marchar por otra dirección con restos de la columna, reforzado de la vanguardia, con las dos piezas y el tercer escuadrón de húzares, y las compañías del 4, fué consiguiente alguna demora de que se aprovechó el enemigo para retirarse; a pesar de que contaba con un tercio más de fuerza: desde las inmediaciones del pueblo cruzaron las guerrillas sus fuegos, y el resto de la columna siguió a paso doble para obligar a un combate que deseaba. El enemigo creyó poder aceptarlo confiando más que con su mayor número con las muy fuertes posiciones que alcanzó a ocupar en los altos de Chuachuani. Sin embargo, demasiado convencido yo del ardor y entusiasmo de los soldados de la libertad no dudé atacarlo. Mi línea situada sobre un llano, era formada por el batallón de la Legión a la derecha; del 4 al centro, el de Cazadores cerraba a la izquierda, y el Vencedor de reserva; el tercer escuadrón cubría la derecha y el segundo la izquierda; las dos piezas del centro hacían un fuego repetido y con buena dirección.

El enemigo retiró toda su caballería, fuerte de cuatrocientos hombres, tras de sus últimas posiciones; y situando su artillería a media loma correspondía con sus fuegos; su infantería compuesta de los batallones de Cazadores, partidarios y tres compañías del 1er regimiento, fuerte de 1,400 hombres, se extendía en lo escarpado de ellas donde solo se creyó capaz de combatir. La tarde estaba vencida y para obtener un triunfo cierto y más pronto en el tiempo que daba el día, era preciso buscarlo. Con este objeto marchó el batallón de la Legión a ocupar las alturas de la derecha precedido de una columna de tiradores a las órdenes del sargento mayor don José María Apellanes, y apoyado del tercer escuadrón de Húzares; el batallón de Cazadores con su distinguido comandante don Ventura Alegre apoyado del segundo escuadrón dirigido por el muy esforzado y benemérito coronel don F. Brandsen atacaron sobre el camino principal: dos compañías del N° 4 a las órdenes del sargento mayor don José Félix Castro, apoyados del Vencedor, mandado por su digno comandante don Eugenio Garzón, amagaron la toma de su frente, donde se hallaba parapetado un batallón del enemigo.

En esta posición se encendió un fuego matador por todas partes: la Legión y tiradores se adelantaron como debían sobre una gran resistencia: la compañía del N° 4 aparentando una fuga desordenada, según órdenes que tenían, se replegaron entre el Vencedor destinado a sostenerlas, lograron así atraer al llano al enemigo que creyendo cierta su ventaja tomó la ofensiva e hizo descender toda su infantería y numerosa caballería entre el 4 y el de Cazadores que, a pesar de ser fuertemente acometido, se sostenía con bizarría. Entonces los escuadrones de Húzares aprovecharon el momento, y decidieron el combate. El segundo a las órdenes de su bravo comandante don Luis Soulanges cargó con tal bravura y orden, que no sólo destruyó a los dos que lo recibieron, sino también al batallón que lo sostenía. El tercer conducido por su esforzado comandante don Eugenio Aramburú cargó por la derecha, tan decidido a vencer que doscientos dragones no pudieron contenerle un momento. Es difícil que caballería alguna obre con más coraje: los Húzares han confirmado en esta vez que nada es superior a su valor, y que los peligros sólo son un estímulo a su mayor gloria; ellos han ganado cuanto puede ambicionar un militar.

Estas dos cargas brillantes secundadas a la vez por un esfuerzo general decidieron el combate y arrancaron al enemigo la victoria y el prestigio que ha querido sostener de su superioridad. La noche puso término a la persecución, y el ejército vivaqueó entre el campo: al amanecer del 26 se reconocieron los resultados de esta victoria que han sido más de cien muertos, ciento ochenta y cuatro prisioneros, doscientos cuarenta fusiles, cincuenta y dos caballos ensillados, treinta carabinas, doscientas cuarenta lanzas, veinticuatro sables, doscientos cuarenta plazas, veinte y cuatro sables, sesenta y tres gorras de Caballería y cuatro cajas de guerra. .

Es verdad que también ha sido cara: veinte y ocho. Veinte bravos muertos, incluso el capitán de Húzares, don José Morante, ochenta y cuatro heridos, incluso el benemérito coronel de la Legión, don Blas Cerdeña, el capitán del Vencedor don Félix Valerino, el teniente del mismo don Juan Guzmán, y el de la misma clase del batallón Cazadores don José Palma la han comprado con su sangre.

Yo no podré recomendar bastante el mérito de cada uno de los individuos de esta Columna: todos se han conducido como para valientes; el boletín detallará particularmente los hechos de algunos: sin embargo, no puedo prescindir de tener muy presente al digno jefe de vanguardia e izquierda de la línea, coronel don F. Brandsen; al jefe de E.M., interino, de la columna don Manuel Martínez Aparicio; al comandante de la Legión, coronel graduado don Blas Cerdeña; bizarros tenientes de Húzares, don Eugenio Aramburú, y don Luis Solange; al de cazadores, don Ventura Alegre; al teniente  de artillería capitán don Francisco Méndez; al ayudante de E.M.G. don Manuel Mendiburu; y don José S. Rocay y don José María Frías.

Yo tengo la satisfacción de presentar estas ventajas a S.E. el Presidente como un testimonio de la decisión y entusiasmo con que trabaja el ejército libertador que tengo el honor de mandar.

Sírvase US. ponerlas en conocimiento de S.E. y aceptar los sentimientos de mi más alta consideración con que soy su atento S.S.- Andrés de Santa Cruz.

Notas

(1) Manuel C. Bonilla. 1923. Batalla de Zepita, p. 115. Apuntaciones para la historia de las Campañas del Perú de Federico de Brandsen.

(2) John Miller. 1828. Memoirs of General Miller in the service of the Republic of Peru, p. 74.

(3) Felipe de la Barra. 1974. La Campaña de Junín y Ayacucho, p. 89.

(4) Bonilla, Op. Cit., p. 119. Diario de las operaciones del Ejército español en la Campaña sobre el desaguadero.

(5) Gaceta de Madrid del sábado 3 de julio de 1824. Noticia de Madrid del 2 de julio.

(6) Miller, Op. Cit., p. 75.

(7) Juan Vicente Camacho. 1854. Apuntes para la briografía del Gran Mariscal D. Blas Cerdeña, p. 29.